¿Podría la cúpula empresarial del país convertirse en el aguijón que logre sacar del marasmo a la clase política nacional?

¿Podría la Iniciativa Privada mexicana convertirse en el fiel de la balanza electoral?

¿Podrían los empresarios de México obligar el cambio económico y político nacional?

¿Podrían los empresarios comprometer a los candidatos a la Presidencia de la República a seguir una agenda nacional consensuada en el ámbito privado, en el ámbito ciudadano?

Más allá de la inducción al voto o de la selección de los colores partidistas, ¿podría la cúpula de cúpulas del país convertirse en el filtro de las propuestas económicas en particular y de la agenda política en general de los candidatos a la Presidencia de la República Mexicana?

Agenda nacional única

Las preguntas resultan de una iniciativa que ha emprendido en ese sentido el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), encabezado desde hace unos cuantos días por el carismático y audaz empresario oaxaqueño, Gerardo Gutiérrez Candiani, hasta hace poco dirigente del sindicato patronal más importante del país, la Coparmex.

Electo por unanimidad por los dirigentes de las organizaciones integrantes del CCE, Gutiérrez Candiani se propuso, y ya logró, tejer una sola agenda nacional que identifica siete puntos que podrían detonar el cambio político y económico de México.

Visto desde la perspectiva del quehacer de los dirigentes empresariales, sólo un hombre con la calidad moral y el reconocimiento que ha logrado Gutiérrez Candiani puede lanzarse en pos de una tarea de esa magnitud.

La sola idea, hay que decirlo con todas sus letras, es extraordinaria.

Y lo es no sólo porque pretende cambiar la mecánica que hasta ahora se ha registrado, en la que los candidatos presidenciales pronuncian largos discursos y escuchan muy poco de lo que sus interlocutores quieren decir o proponer.

Aspirantes a la Presidencia, compromisos

La intención del CCE es modificar radicalmente tal inercia y promover, consensuar y condensar en una sola propuesta de agenda nacional los puntos más importantes con los que tendrían que comprometerse los candidatos a la Presidencia de la República.

El propósito es muy claro, trata de evitar que los discursos electorales, con los que los candidatos suelen ganar votos para alcanzar la Presidencia de la República, vayan directo al bote de la basura.

El CCE intentará que la mecánica sea a la inversa.

Que los candidatos escuchen los puntos condensados en una sola agenda nacional y respondan en su calidad de aspirantes a la Primera Magistratura, qué compromisos estarían dispuestos a asumir en caso de ganar.

Reformas económicas transversales

El CCE, mediante un proceso de auscultación, ya identificó siete puntos en materia de seguridad, educación, crecimiento económico y empleo, y Estado de Derecho.

También ya detectó la necesidad de llevar a cabo reformas estructurales transversales en materias hacendaria, energética, laboral y democrática.

Y luego de haberlo discutido en el seno empresarial, lo consolidó en una agenda nacional que viene ventilando con los líderes de los partidos políticos y los dirigentes de las distintas fracciones parlamentarias.

En los próximos días la hará pública y convocará a la sociedad a darle seguimiento.

La idea y la intención destacan por su ambición y audacia.

Y la verdad es que si el CCE logra su propósito, será benéfico para México.

Abrir Pemex ?a inversión privada

Por lo pronto, una propuesta del CCE, que de inmediato hizo sonar con fuerza las alertas mediáticas, es la que plantea la revisión del Artículo 27 de la Constitución y sus leyes reglamentarias, para permitir la asociación de Pemex con la Iniciativa Privada para compartir riesgos en exploración y explotación en aguas profundas.

El CCE no está descubriendo el hilo negro al destacar que es indispensable que la principal paraestatal del país debe compartir el riesgo con la inversión privada, porque no tiene la capacidad financiera ni la tecnología para hacerlo solo.

Pero más audaz resulta que el propio organismo empresarial proponga que se realice una reforma transversal: la hacendaria.

Lo que propone el CCE tiene un fin último: detonar el crecimiento económico a una tasa anual de 6% en forma sostenida. El organismo empresarial no está haciendo otra cosa más que llamarle al pan, pan y al vino, vino, y ahora sí, habrá que ver quién o quiénes de los candidatos a la Presidencia de la República asume compromisos fuertes en temas por demás complicados. Al tiempo.

CUENTOS VERAS

Anótelo en su agenda: Sergio Cervantes, actual presidente de Canacintra, será reelecto. En la planilla electoral sólo parecerá su nombre. La cúpula de exdirigentes de la organización decidió dejar fuera a Rodrigo Alpízar, quien no puede con su controvertido pasado.

Twitter: @marco_mares

marcomares@eleconomista.com.mx