Predicador protestante, a Clive Staples Lewis (1898-1963) se le deben varios libros notables del siglo XX, entre ellos Cartas del diablo a su sobrino, aunque un lugar especial como ensayista lo ocupa su obra más conmovedora: Un pena observada.

Una pena observada, en efecto, es uno de los ensayos más originales. En él se trata de la transformación que se opera en los seres humanos cuando son tocados por el amor de benevolencia, ése en que el erotismo va de la mano con la admiración y la amistad.

El autor cuenta su experiencia de encuentro con una lectora que necesita de una comunicación profunda que dé sentido a su existencia rota por el divorcio con un alcohólico. Es la vía del sufrimiento lo que conduce a la plenitud de la existencia, por tanto, a la felicidad. Este hombre que cuenta su  vida ha amado, se ha entregado, ha roto su cotidianidad, ha aceptado, incluso, un hijo que ya es suyo por ser de ella.

En un siglo, el siglo XX, en que los seres humanos buscan antídotos, estimulantes contra la cotidianidad, Lewis escribió que la única verdad cierta es el amor que compromete la vida con todos los días a un hombre y a una mujer. ¡Nada menos, nada más!

Lewis tuvo un acercamiento importante y cercano con J. R. R. Tolkien, el autor de El Señor de los Anillos. Ambos autores fueron prominentes figuras de la facultad de Inglés de la Universidad de Oxford y miembros activos del grupo literario informal de Oxford conocido como los "Inklings".

Se cuenta que ambos iniciaron una carrera por escribir cada uno una obra fantástica, C.S. Lewis fue el primero, aunque Tolkien tuvo mayor éxito al publicar su novela.

De acuerdo a sus memorias denominadas Sorprendido por la alegría, Lewis fue bautizado en la Iglesia de Irlanda cuando nació, pero durante su adolescencia se alejó de su fe. Debido a la influencia de Tolkien y otros amigos, cuando tenía cerca de 30 años, Lewis se reconvirtió al cristianismo, siendo "un laico muy común de la Iglesia de Inglaterra". Su conversión tuvo un profundo efecto en sus obras, y sus transmisiones radiofónicas en tiempo de guerra sobre temas relacionados con el cristianismo fueron ampliamente aclamadas, y entre esos temas surgieron Las Crónicas de Narnia, una fantástica obra que busca escapar del terrible conflicto bélico sucedido en Europa.

En 1956 contrajo matrimonio con la escritora estadounidense Joy Gresham, 17 años menor que él, que falleció cuatro años después a causa de un cáncer óseo, a la edad de 45 años. Lewis murió tres años después de su esposa, en 1963, debido a una insuficiencia renal.

Las obras de Lewis han sido traducidas a más de 30 idiomas, y ha vendido millones de copias a través de los años. Los libros que componen Las crónicas de Narnia han sido los más vendidos y se han popularizado en el teatro, la televisión y el cine. Ejemplos de ello incluyen la serie de televisión de la BBC en 1988, así como la adaptación al cine de El león, la bruja y el armario en 2005, El príncipe Caspian en 2008, y La Travesía del Viajero del Alba en 2010.

C. S. Lewis, fue un intelectual adelantado a su tiempo, y muestra de ello son sus ensayos y novelas críticas, que hacen pensar que este autor no ha sido valorado adecuadamente, y únicamente se le ha calificado en Latinoamérica como un escritor de obras fantásticas, nada más lejano de la realidad.

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