Este martes se confirmó el cierre de la unidad de noticias de BuzzFeed en México. La unidad estuvo activa apenas dos años. Fue creada en 2017 con la idea de informar a una generación de jóvenes nativos digitales con el estilo que hizo de BuzzFeed uno de los medios más famosos del planeta. Las cosas no salieron como estaban planeadas. 

El recorte en México es parte del recorte a escala global en la compañía de Jonah Peretti. Se inició la semana pasada y ya pasó la podadora a las unidades de noticias en Estados Unidos, en Reino Unido, en Brasil y en Australia y llevó el cierre de todo BuzzFeed en España y en Rusia. En total serán unos 200 trabajadores los que se quedarán sin empleo. La unidad en México la formaban el editor Íñigo Arredondo Vera y los reporteros Fana López, Maurizio Montes de Oca y Melissa Amezcua, además de tres colaboradores (uno de estos era yo). El BuzzFeed clásico, de contenido de entretenimiento y tests, sigue activo.

Los motivos expresados por la compañía son los tradicionales cuando se trata de reestructuras financieras: adelgazamiento de estructuras para reducir costos y búsqueda de eficiencias en los modelos de operación.

El recorte de este 2019 no es el primero en la historia de BuzzFeed. Hace dos años, la compañía cesó a 100 de sus 1,600 empleados en esas épocas. Incumplió su meta de ingresar 350 millones de dólares; consiguió 260 millones, algo muy por debajo del umbral aspirado. Se calcula que en 2018 ingresó 300 millones.

Como los medios tradicionales, la prensa millennial también la pasa mal. Los modelos de negocio de los tradicionales (prensa, radio y televisión) han sufrido todo este siglo por distintos motivos: la masificación del acceso a internet, los cambios en las herramientas y la velocidad de comunicación de los consumidores de noticias, el costo de los insumos de producción (la crisis de 2008 y 2009 fue también la del encarecimiento del papel), la reconversión de la industria de la publicidad y el duopolio digital de Google y Facebook y fenómenos sociales globales como las fake news y la posverdad, los populismos radicales de izquierda o derecha y el descrédito de las instituciones.

Participación de Google y Facebook en el mercado de la publicidad digital en Estados Unidos. eMarketer, marzo de 2018.

¿Por qué la prensa millennial —creada por y para la generación nacida entre 1981 y 1996— podría ser libre de problemas financieros? Desde 2006, año de su fundación, BuzzFeed levantó 500 millones de dólares de inversión, casi todos de NBCUniversal (400 millones). Se especuló que podría ser la primera compañía de medios nacida en internet en cotizar en bolsa. Presume un tráfico mensual de 690 millones de lectores en todo el planeta. Se le consideró como el modelo de negocio que debía seguir la prensa tradicional —al lado del HuffPost, adquirido por Verizon y en proceso de reestructura para cortar a 7% de su personal, unos 800 empleados.

Hoy vemos que no bastan las inyecciones millonarias de capital ni el tráfico masivo para sostener una expansión global como la que soñó BuzzFeed. No es el fin de esta compañía. No es el fin del periodismo ni de los medios nativos digitales. Tampoco es la evidencia de crisis financiera en toda la industria. Es una confirmación de varias cosas: 

  1. De una saturación del mercado de medios que viven principalmente de la publicidad digital en un ecosistema dominado por dos: Google y Facebook. No hay pastel para todos.
  2. De que los modelos basados en el tráfico masivo tienen demasiada dependencia en el tráfico referenciado y en las redes sociales, áreas controladas por Google y Facebook y sus algoritmos.

Mientras no se rompa el duopolio y se forme una entidad capaz de enfrentarle (en Estados Unidos, en México, en Australia), los medios seguirán sufriendo las dificultades para arrebatar inversión publicitaria a estos gigantes y por los cambios de algoritmos que estos diseñan para la distribución de contenidos —que pueden incluso funcionar como herramientas de censura.

Lamento el cierre de BuzzFeed News México. Desde esta esquina, agradezco a mi editor Íñigo Arredondo Vera por la confianza que tuvo para abrirme un espacio como colaborador. Fue un reto bien interesante. Que vengan momentos mejores, Íñigo.

JoséSoto Galindo

Editor de El Economista en línea

Economicón

Periodista. Desde 2010 edita la versión digital de El Economista en la Ciudad de México. Maestro en Transparencia y Protección de Datos Personales por la Universidad de Guadalajara. Tiene especialización en derecho de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información. Su blog personal es Economicón.