La biotecnología agrícola es el conjunto de técnicas dirigidas al fortalecimiento de la salud y capacidad reproductiva de las plantas, animales y organismos relacionados

En los últimos años se ha incrementado la base de información y comprensión del ADN, con lo cual los científicos han desarrollado soluciones para aumentar la productividad agrícola, forestal y pecuaria.

Por más de 10,000 años, los agricultores han mejorado la capacidad reproductiva de las plantas y a los animales salvajes a través de la selección y mejora genética de características deseables. Esto ha dado lugar a la cría de las plantas y animales domesticados que se utilizan comúnmente en la agricultura de cultivos y ganado. Un ejemplo muy común es cómo los aztecas y los mayas transformaron los granos de maíz para hacerlos crecer del tamaño de un grano de amaranto a los enormes granos de maíz que conocemos de hace más de 100 años.

En el siglo XX, la cría se hizo más sofisticada, ya que los rasgos que los criadores seleccionan son para incluir un mayor rendimiento, resistencia a enfermedades y plagas, resistencia a la sequía y mejor sabor. Estos rasgos se transmiten de una generación a la siguiente a través de los genes, que están hechos de ADN. Todas las cosas, incluyendo las frutas, verduras y carnes que comemos, contienen genes que indican a las células cómo funcionar. Recientemente, los científicos han aprendido lo suficiente como para comenzar a identificar y trabajar con los genes (ADN) que son responsables de los rasgos que determinan la productividad y calidad alimenticia de cultivos y animales.

A partir de la capacidad de identificar los genes que pueden conferir ventajas en determinados cultivos y la capacidad de trabajar con tales características de forma muy precisa, la biotecnología aumenta la capacidad científica para hacer mejoras en los cultivos y el ganado, al mismo tiempo que se busca compensar los impactos a los ecosistemas.

La biotecnología en la agricultura se ha enfocado a semillas genéticamente modificadas, biofertilizantes y control biológico de plagas y enfermedades, y pasamos por alto que es en el suelo en dónde se encuentra la capacidad de transformar minerales en nutrientes y hacerlos disponibles para la absorción de las plantas.

El manejo sostenible del suelo, basado en procesos bioquímicos, microfauna y mesofauna, permite un verdadero incremento gradual de la productividad. Tan sólo considerando el indicador de porcentaje de materia orgánica en suelo se ha permitido entender que suelos con menos de 2% de materia orgánica tienen menor capacidad de transformación de minerales en nutrientes. En el próximo artículo se revisarán algunas prácticas tradicionales que afectan la capacidad productiva de los suelos, las tecnologías para revertirlas y la importancia productiva de la biodiversidad.

*Marco Antonio Cabello Villarreal es especialista en la Subdirección de Programas para el Desarrollo de Productores y Prestadores de Servicios de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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