El gobierno de la cuarta transformación se ha planteado en materia agropecuaria dos objetivos muy específicos:

1. Lograr la autosuficiencia alimentaria en cuatro granos básicos y leche fresca.

2. Ayudar a salir de la pobreza extrema a los pequeños productores, a través de los precios de garantía.

Estos dos propósitos se llevarán a cabo con un apoyo sin precedente en ingresos y productividad para 2 millones de productores agrícolas y pecuarios del país, con un presupuesto para este año de 6,000 millones de pesos.

Luego de 36 años de aplicación del modelo neoliberal, en el que desaparecieron los subsidios a los más necesitados y se abrieron las fronteras para adquirir los alimentos de los países más eficientes en su producción, lo cierto es que la autosuficiencia alimentaria y los precios de garantía no sólo suenan fuera de moda. Suenan fuera de toda la lógica económica.

Precios de garantía, palanca

Sin embargo, para el responsable de la política agropecuaria del país, Víctor Manuel Villalobos (VMV), no es así.

El funcionario no es un improvisado. Es un ingeniero agrónomo, quien desde el 2010 al 2018 fue director general del Instituto Interamericano de Cooperación para el Desarrollo.

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) es un organismo especializado del Sistema Interamericano, perteneciente a la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Desde ahí, Villalobos impulsó una agricultura cada vez más inclusiva, competitiva y sustentable.

Es un experto en desarrollo agropecuario y está convencido de que, vía la aplicación de precios de garantía, podrá aumentarse la producción y abatir la pobreza. Para el secretario de Agricultura, sí es posible alcanzar la autosuficiencia alimentaria para el final del sexenio y al mismo tiempo es posible sacar de la pobreza a los pequeños y más necesitados productores del país. Para ello, los precios de garantía serán una palanca de desarrollo para los productores más necesitados.

Este año se aplicará en el programa de precios de garantía un monto total por 6,000 millones de pesos, a través de un padrón georreferenciado.

Y se beneficiará a entre 1.8 y 2.0 millones de productores.

Esta política de precios de garantía, refiere el ingeniero agrónomo, se ha aplicado exitosamente en Europa, en particular en España. México hoy importa 16 millones de toneladas de maíz amarillo. Y produce 20 millones de maíz blanco, pero requiere para su consumo entre 31 y 35 millones de toneladas.

México es el primer importador de maíz amarillo en el mundo. Y las importaciones de trigo y frijol también son muy elevadas. La producción de arroz es altamente dependiente del extranjero, pues alcanza 80% del total.

Sin transgénicos

Lo paradójico es que, mientras hay mucha oposición a la tecnología transgénica, en los hechos, la mayor parte del maíz amarillo importado se produce fuera de México con tecnología transgénica. En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador han anunciado que no van a utilizar este sistema de producción transgénica. No lo harán, simple y sencillamente, porque llevaría tiempo remontar el debate público en torno al tema. Prefieren darle la vuelta y producir a través de los métodos tradicionales, aunque con más tecnología e inversiones.

Las cifras

Víctor Villalobos está muy optimista de que podrá incrementarse la producción de estos cuatro granos y la leche en el corto plazo. Los productores registrados en el padrón georreferenciado reciben precios de garantía en los siguientes términos:

Maíz, 5,610 pesos por tonelada (el precio comercial ronda los 4,000 pesos) con un límite de hasta 5 hectáreas de temporal y un límite de compra de 20 toneladas por productor.

Frijol, 14,500 pesos por tonelada con límite de hasta 20 hectáreas de temporal o 5 de riego.

Trigo panificable recibirá 5,790 pesos por tonelada con límite de compra de 100 toneladas por productor.

Arroz, 6,120 pesos por tonelada, (el precio comercial ronda los 5,000 pesos por tonelada) con límite de compra de 120 toneladas por productor.

Y la leche tendrá un precio de 8.20 pesos por litro.

Maiz gourmet

Un objetivo adicional en la política agropecuaria del nuevo gobierno es evitar que se pierda el recurso genético.

A la fecha existe el riesgo de que se pierda esa herencia genética por el cambio generacional y la migración de los jóvenes del campo a las ciudades.

México tiene entre 34 y 36 razas de maíz y se impulsará su preservación mediante el consumo gourmet. El programa respectivo se lanzará este año.

Por otra parte, hay posibilidades de comercialización del maíz negro. Estados Unidos le está pidiendo a México todo el maíz negro que produce para destinarlo a los “chips” que consume el público en ese país.

Guerra del tomate

Entre las ventajas de las amplias y profundas relaciones que ha podido entretejer a lo largo de su carrera el secretario de Agricultura mexicano, es que es reconocido y tiene la apertura de parte de su homólogo estadounidense Sonny Perdue.

La buena relación entre ambos ayudará, sin duda, a que se resuelva la guerra del tomate que han iniciado los tomateros estadounidenses.

La realidad es que los productores mexicanos les llevan 20 años en sus sistemas de producción y eficiencia a los productores estadounidenses. Perdue está consciente de que en el fondo hay intereses políticos.

Atisbos

COLMO. En el colmo del absurdo raya la propuesta del senador morenista Salomón Jara para modificar la ley de la CNBV y que este organismo pueda revocar la autorización a las agencias calificadoras.

Marco A.Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.