Si la simpleza genera dinero, puede sin duda generar votos y acceso al poder.

La música pop se sostiene en el carisma de sus cantantes y en la simpleza de sus estructuras, como aquella canción noventera que recordé para el título de hoy, donde tres palabras: autos, moda y rock and roll, eran prácticamente la única parte lírica de una canción que duró muchas semanas en las listas de popularidad.

La fórmula era simple: cinco chicas muy guapas, un ritmo pegajoso y una letra simple y fácil de repetir. Y como el grupo Fandango, tantos otros que durante décadas han encontrado la manera de vender millones de discos.

Y si la simpleza genera dinero, puede sin duda generar votos y acceso al poder. La política pop tiene hoy en los cuernos de la luna a personajes como Donald Trump, que si algo sabe hacer es vender. Mensaje simple, identidad de grupo, y frases pegajosas.

Acá también tenemos nuestro pop tropical que encanta por su simplicidad, como sus frijoles con gorgojo. Pero lo de hoy, la moda, es el casi seguro candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.

Dicen las autoridades financieras mexicanas, específicamente el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, que Trump no es un factor determinante en estos momentos en la toma de decisiones; sin embargo, sí acepta que hay que seguir este tema que puede afectar la volatilidad.

Es un hecho que hay una influencia en la toma de decisiones ante la posibilidad de que un personaje tan radical llegue al poder y cambie las reglas del juego.

En Estados Unidos se da un fenómeno de baja en la confianza de los consumidores, pero al mismo tiempo se da un incremento en los niveles de consumo, en especial en la compra de autos nuevos.

Puede ser reflejo de una mejora económica que desata el consumo reprimido de los estadounidenses o bien un adelanto del consumo ante la expectativa de que los resultados electorales compliquen la actividad económica.

En México los autos también dan una nota positiva con el reporte que dan a conocer las asociaciones de productores y de distribuidores de autos. Las ventas en el mercado mexicano durante mayo tuvieron un incremento superior a 19 por ciento.

Hay crédito, hay competencia, hay una confianza creciente y hay también incentivos perversos como el hoy no circula que alientan a la compra de más unidades. Lástima que no haya calles y carreteras suficientes para meter tanto coche.

El retraso en la publicación de las reglas de verificación que deben entrar en vigor en menos de un mes provoca incertidumbre y hace que aumente la venta de autos usados, para tener un comodín, y de autos nuevos, para tener un auto eficiente que circule diario.

La propia industria automotriz mexicana debe promover más el mercado interno ante la incertidumbre de no saber si en Estados Unidos, con Trump como presidente, se pondrán barreras a la exportación de los autos mexicanos a ese país.

Es una realidad que la recuperación económica mexicana y la de Estados Unidos, que tanto trabajo ha costado estabilizar, puede toparse con la pared de la moda nacionalista que está imponiendo Donald Trump entre no pocos electores enamorados del discurso pop del candidato millonario.