Buscar
Opinión

Lectura 2:00 min

¡Ah que mi gordo!

El agarre entre los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Perú, Alán García, está a todo lo que da.

En el último episodio de esta novela se dio ayer cuando Morales volvió a llamar gordo a García, quien insinuó que Bolivia había renunciado a negociar una salida al mar con Chile.

No es la primera vez que el boliviano lo llama así. La primera vez fue en medio de una disputa por las frustradas negociaciones comerciales entre la Comunidad Andina de Naciones y la Unión Europea.

Me parece que hace rato Bolivia renunció a la salida al mar, tengo esa impresión porque no se ha vuelto a tratar eso claramente, con Chile’’, declaró García el miércoles irritando a Morales.

El canciller David Choquehuanca dijo que el tema marítimo es irrenunciable, está en la Constitución, tal vez tendríamos que enviarle una de regalo al presidente García’’.

Bolivia perdió su costa en una guerra con Chile en el siglo XIX, en la que tuvo como aliado a Perú. Desde entonces los bolivianos buscan que Chile ceda una salida propia al Pacífico.

De nuevo el burro al trigo

Ya le contaba de los traspiés verbales de Silvio Berlusconi, pues ayer lo volvió a hacer.

El Primer Ministro italiano tuvo la puntada de responder a las críticas sobre su manejo de la crisis, al estilo de Barack Obama, diciendo bromista: Soy más pálido, porque hace mucho tiempo que no tomo sol. Él es más apuesto y alto .

Il Cavaliere tiene fama de hacer bromas inapropiadas. En el 2005 irritó al gobierno finlandés cuando sugirió que usó sus armas de playboy para seducir a la presidenta Tarja Halonen y ganar su apoyo para que Italia fuera la sede de un evento europeo.

mzavala@eleconomista.com.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Noticias Recomendadas

Suscríbete