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Aeropuertos: entre lo público y lo privado

El gobierno lopezobradorista ha tomado en los últimos días, decisiones que impactan la operación de los concesionarios aeroportuarios.
Aumentó la contraprestación que pagan las empresas que operan los aeropuertos del 5 al 9 por ciento.
El simple anuncio provocó la caída en el valor de los 3 grupos aeroportuarios que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores y resintieron una pérdida, en conjunto, superior a los 66 mil millones de pesos.
Y todavía no se define el acuerdo final sobre las reducciones tanto a la Tarifa de Uso Aeroportuario, como a las tarifas que pagan las aerolíneas a los aeropuertos.
El criterio para tomar estas decisiones, fue que no se había actualizado el pago de las contraprestaciones, ni el de la TUA.
Las decisiones gubernamentales han provocado preocupación e incertidumbre porque las concesiones aeroportuarias están pactadas a 50 años.
En ese contexto, ¿cómo opera actualmente el ecosistema aeroportuario nacional?
Por lo pronto, hay que decir que a la fecha hay 3 grupos aeroportuarios concesionados: GAP, OMA y ASUR; 2 nuevos grupos aeroportuarios de participación estatal (Semar y Sedena); un nuevo grupo aeroportuario con participación de ASA con inversionista privado; un Grupo Aeroportuario Turístico y una reconfiguración de la red de aeropuertos que eran administrados y operados por Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).
El Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) tiene 12 aeropuertos: Guadalajara, Tijuana, Los Cabos, Puerto Vallarta, La Paz, Manzanillo, Mexicali, Hermosillo, Los Mochis, Aguascalientes, Guanajuato y Morelia.
De enero a septiembre, en comparación del 2023 respecto del 2022 transportó 14.4% más pasajeros, con un total de 43.1 millones de viajeros.
Registró, en el mismo periodo comparable, una utilidad mayor de 14% con un monto de 13.4 mil millones de pesos.
El Grupo Aeroportuario Centro Norte (OMA), tiene 13 aeropuertos: Monterrey, Chihuahua, Ciudad Juárez, Culiacán, Acapulco, Durango, Mazatlán, Reynosa, San Luis Potosí, Tampico, Torreón, Zacatecas y Zihuatanejo
Registró una utilidad de enero a septiembre, en el 2022, respecto del 2023, de + 38% con un monto de 6.5 mil millones de pesos. Transportó en el mismo periodo a +19.6%, con un total de 20.1 millones de viajeros.
El Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR), tiene 9 aeropuertos: Cancún, Mérida, Villahermosa, Oaxaca, Veracruz, Bahías de Huatulco, Minatitlán, Cozumel y TapachulaTransportó a +12.1% pasajeros entre enero y septiembre de este año respecto del año pasado. Un total de 32.5 millones de pasajeros (51% son pasajeros internacionales).
Y en sus resultados de operación registró una utilidad de + 6.1% o 6.5 mil millones de pesos. Los resultados de transporte de pasajeros y de operación son públicos.
Los grupos aeroportuarios que administra el gobierno son: Grupo Aeroportuario Casiopea que incluye a: Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Ciudad del Carmen, Loreto, Guaymas, Obregón, Colima y Matamoros. Los opera Semar.
Grupo Aeroportuario, Ferroviario y de Servicios Auxiliares, Olmeca-Maya-Mexica (GOMM). Incluye a: Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles Nuevo, Tulum, Toluca, Laredo, Tamuín, Puebla, Nogales, Uruapan, Palenque, Chetumal, Campeche, Ciudad Victoria y Cd. Ixtepec. Los opera el Ejército Mexicano.
Y el Grupo Aeroportuario Turístico Mexicano: ASA + Aeropuertos Mota Engil. Que incluye a Tepic – Riviera Nayarit y Puerto Escondido.
De ninguno de ellos hay información de sus resultados económicos.
Contrasta la opacidad de los aeropuertos administrados por el gobierno, con la transparencia a la que están obligados las empresas privadas.
Al destinarse recursos que se originan en el pago de impuestos de los contribuyentes, deberían ser dados a conocer. Al tiempo.
Atisbos
Braulio Arsuaga, presidente del Consejo Nacional de Empresas Turísticas (CNET), se atrevió a decir lo que hasta ahora, ningún dirigente empresarial había dicho con todas sus letras: es necesario desmilitarizar el sector turístico.
La frase es contundente y apunta en sentido contrario a la instrucción del presidente Andrés Manuel López Obrador de entregar cada vez más obras de infraestructura a los militares, para “blindarlas” bajo el pretexto de que en el futuro nadie se atreverá a “privatizarlas”.
Arsuaga ha mantenido un liderato firme, en la defensa de los intereses de la industria turística y se ha caracterizado por decir las cosas “en tiempo real” (justo cuando están ocurriendo las cosas) y sin tapujos.
El pronunciamiento del dirigente deja claro que sobre estos temas, hoy no hay nada que hacer y por ello advierte que lo planteará a los candidatos presidenciales para el 2024.

