Existen varios instrumentos disponibles a los cuales pueden acceder los productores para reducir el riesgo; algunos de ellos cuentan con apoyos gubernamentales que hacen más atractiva su implementación.

Hay instrumentos enfocados a proteger la inversión de la empresa ganadera, como el seguro ganadero en múltiples esquemas: seguro por enfermedad o muerte del animal; daños patrimoniales de instalaciones ganaderas; enfermedades exóticas; ataque de depredadores; eventos de alta mortalidad, y también para el transporte, adaptación y radicación. Éstos son operados en su mayoría por fondos de aseguramiento creados por los mismos productores y cuentan con el beneficio de tener apoyos gubernamentales para cubrir la prima del seguro.

Existen otros mecanismos enfocados a atender los riesgos del mercado, principalmente para cubrir cambios severos en los precios de los productos pecuarios que ocasionan reducción de los ingresos o incremento en los costos de producción, afectando en ambos casos la utilidad de las empresas. Estas coberturas de precios de las cuales existen los futuros y las opciones, en su modalidad Put (para asegurar el precio de venta de los productos) y Call (para asegurar el precio de compra de materias primas) son operadas por las bolsas agropecuarias en los mercados internacionales como la Chicago Mercantile Exchange. En México, estas coberturas se contratan a través de empresas certificadas conocidas como corredurías y existen programas gubernamentales que apoyan a los productores para cubrir parcialmente el costo de adquisición de las primas del servicio.

Los fondos de garantía, inversión y capitalización son aportaciones que hace un grupo de productores interesados a un fideicomiso que da respaldo e incrementan el monto factible de apertura de líneas de crédito, ya que se consideran garantía de fácil realización para casos fortuitos de baja en la capacidad de pago de los créditos otorgados. También se han creado fondos con recursos gubernamentales que sirven para apoyar créditos contratados por productores con instituciones financieras y así dispersar el riesgo. Un ejemplo es el Fondo Nacional de Garantías de los Sectores Agropecuario, Forestal, Pesquero y Rural, que garantiza los créditos recibidos hasta por un porcentaje del saldo que no llegara a cubrir por causas ajenas a su control.

También existen instrumentos de cobertura de riesgos, tales como el Seguro a la Producción y el Seguro al Ingreso. Éstos son mecanismos que tratan de restituir la disminución en los ingresos de los productores, basados en datos como volumen de producción, precio actual y futuro cotizados en la Bolsa agropecuaria, valor de la producción, porcentaje de cobertura (65% a 85%), datos históricos de producción, y en el caso del seguro al ingreso, los costos de producción (de los insumos principales y que cotizan en Bolsa). Ambos instrumentos permiten dar certidumbre al productor que recibirá el ingreso mínimo necesario para dar continuidad a la operación de su empresa y, dependiendo el porcentaje cobertura, asegurar el pago de los costos de producción y el pago de sus compromisos financieros.

De estos últimos instrumentos son pocos los casos implementados en el país, un ejemplo reciente es el programa denominado Mecanismo de administración de pérdidas por cambio en la relación precio/costo de la leche cruda de bovino, Sagarpa 2012 , enfocado a restituir básicamente el diferencial entre precio y costo de producción y calculado mediante un índice.

Éstos son sólo algunos instrumentos, lo mejor es buscar la opción o la combinación de ellas para que los productores tengan la certeza de que su actividad está cubierta a través de la dispersión del riesgo, sin comprometer sus activos productivos.

Eduardo Trejo González es especialista de la Subdirección de Garantías y Apoyos Financieros en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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