El gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene frente a sí un reto extraordinario: superar el nivel de crecimiento económico promedio que ha tenido México en los últimos 36 años.

En ese tiempo, el crecimiento promedio ha sido de 2% sexenal.

El jefe del Ejecutivo le ha dado una dimensión especial al reto porque durante toda su larga campaña electoral (de alrededor de 18 años) fustigó y criticó a los gobiernos “neoliberales” precisamente por no haber podido impulsar el crecimiento a una tasa mayor.

El expresidente Enrique Peña Nieto, en virtud de las reformas económicas, prometió crecer a una tasa de 5% a partir del 2018. Se quedó muy lejos de la meta.

López Obrador prometió en campaña y como presidente de la República que en su gobierno se logrará una tasa de crecimiento de 4% promedio.

El doble —ha recalcado— de lo que se creció durante el periodo neoliberal.

¿Nacionalismo económico?

López Obrador ha referido que su modelo económico se basará en el que se aplicó en México durante la época del Desarrollo Estabilizador, del 1 de diciembre de 1958 al 16 de agosto de 1970.

En los 12 años de Antonio Ortiz Mena al frente de la Secretaría de Hacienda, el Producto Interno Bruto (PIB) de México creció a una tasa promedio de 6.8% cada año, con una inflación de 2.5%, también en promedio anual.

Las referencias históricas marcan al Desarrollo Estabilizador como una etapa de prosperidad y acelerado crecimiento de la economía. Claro que esa etapa corresponde también a un ciclo económico mundial muy diferente.

La economía mexicana entonces era cerrada. Muy diferente a la actual, que se ha convertido en una de las más abiertas del mundo.

El modelo económico de López Obrador todavía no ha sido definido explícitamente.

Pero hay muchas señales que permiten anticipar que las inversiones internacionales ya no serán prioritarias y que envuelto en una oleada nacionalista, se dará un viraje hacia el fortalecimiento de las antiguas empresas estatales: Pemex y CFE. El modelo que seleccione el nuevo gobierno será el responsable del mayor o menor crecimiento económico que tenga el país.

Arranque complicado

Por lo pronto, el inicio del sexenio lopezobradorista está resultando complicado precisamente en materia de crecimiento económico.

En descargo del nuevo gobierno, hay que decir que la desaceleración ya se venía registrando en la última parte del año pasado.

Sin embargo, también hay que destacar que desde que fue electo presidente de México, las señales y acciones que se tomaron en ese periodo afectaron notablemente el comportamiento de los mercados de capitales y cambiarios por los anuncios y decisiones que se tomaron.

Entre ellas la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México y el anuncio de iniciativas controvertidas como la de las comisiones bancarias o la de minas y hasta la de las afore, que proponía su eliminación y más recientemente la iniciativa para modificar la Ley de Pemex.

Luego ya como gobierno, vinieron la lucha contra el robo de gasolina y sus consecuencias, el bloqueo de los trenes y los paros laborales en Matamoros.

Desde fines del año pasado, Banco de México modificó a la baja su perspectiva de crecimiento económico para este año 2019.

Y ya en este año distintas firmas nacionales e internacionales han revisado a la baja su pronóstico de crecimiento. Bank Of America Merrill Lynch es el más pesimista con un pronóstico de 1% desde 2% previo.

Goldman Sachs recortó ayer su estimado de crecimiento de 1.7 a 1.5 por ciento.

Crecimiento mediocre

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) difundió ayer el dato de crecimiento económico al cierre del 2018.

El PIB aumentó 2% en 2018. En el cuarto trimestre el PIB subió 0.2 por ciento. De acuerdo con el IGAE, la economía mostró signos de estancamiento en diciembre.

El crecimiento promedio anual para el sexenio de Enrique Peña Nieto fue de 2.40 por ciento.

El de su antecesor, Felipe Calderón Hinojosa fue de 1.70%; el de Vicente Fox fue de 1.94% y el de Ernesto Zedillo Ponce de León fue de 3.26 por ciento.

El crecimiento ha registrado una tasa mediocre, coinciden todos.

Por eso, el desafío para el nuevo gobierno es mayúsculo, porque se comprometió a elevar la tasa a 4%, con la aplicación de un modelo diferente al neoliberal.

Apenas está iniciando, y los pronósticos no anticipan buenos resultados para el primer año. Al tiempo.

ATISBOS

EMERGENTES.- El anuario Credit Suisse Global Investment Returns Yearbook 2019 es el referente de rendimiento a largo plazo y estimaciones de primas de riesgo para 23 mercados de valores y bonos nacionales.

1.- El 2018 fue el peor año para los rendimientos de las acciones mundiales, desde la crisis financiera mundial, con un descenso de 9 por ciento.

2.- Las confrontaciones internacionales sobre el comercio mundial son una fuente de riesgo económico y de mercado que pocos inversores habían tenido que considerar antes.

En retornos de inversión anualizados de los mercados emergentes, revela que: 1.- México ocupa el tercer lugar en comparativos de moneda local, con 7.9% anual, superado por Brasil con 8.2% y Corea con 9.2%. Y 2.-El mismo ejercicio en dólares, ubica a México en la 5ª posición al tener 7.3% anual, superado por Taiwán (7.6%), Brasil (7.7%), Rusia (8.2%) y Corea (9.4%). Hoy se hace público el estudio completo.

JAMK.- El excandidato a la Presidencia y exsecretario de Hacienda José A. Meade se integra al consejo de administración de HSBC Holdings, anunció el presidente Mark Tucker. Meade cumplió con el requisito de ley de un año para trabajar en una institución financiera privada.

Marco A.Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.