Una de las frases que más repite el presidente Andrés Manuel López Obrador y que menciona como uno de sus objetivos principales es “primero los pobres”. Paradójicamente el gobierno de la cuarta transformación lleva un mal récord en materia económica.

Los resultados hasta ahora se están traduciendo en más pobres, más desempleados y cientos de negocios quebrados.

Es cierto que el Covid-19 ha provocado severos efectos negativos en todos los países del mundo en los que se ha padecido la pandemia. Pero también es cierto que antes de que llegara el virus a nuestro país, la economía ya marchaba mal y que la falta de un programa de estímulos se reflejará en una caída más profunda y en una mayor destrucción de unidades productivas y de empleos.

En el primer año de este gobierno, el 2019, cerró en recesión; una contracción del 0.1 por ciento. El peor dato en una década.

Y en este año 2020, las cosas van peor. Tan sólo en el mes de abril, se perdieron 550,000 empleos.

Coneval pronostica que casi 11 millones de mexicanos caerán en pobreza extrema.

La cifra aumentará de 60 a 70 millones los mexicanos en pobreza. El Covid habrá borrado de un plumazo una década de programas de combate a la pobreza.

Todas las proyecciones apuntan a una contraccción o recesión económica de 6.5% para el cierre de año.

Aunque escenarios más pesimistas anticipan una caída de dos dígitos, del 10% y hasta 12 por ciento.

Los análisis coinciden en que la profundidad de la caída dependerá de la reacción y respuesta que dé el gobierno mexicano a la crisis económica que está generando la crisis sanitaria del Covid-19. El presidente de México ha rechazado apoyar al sector productivo.

Ha proclamado insistentemente que no rescatará grandes empresas porque no caerá en los esquemas del modelo neoliberal.

Su apuesta es apoyar, a través de sus programas sociales, a los que menos tienen: al 70% de la población y, al otro 30% de la población, le ofrece beneficios intangibles.

Ha rechazado aplicar un programa de apoyo fiscal al aparato productivo de México por el “trauma del Fobaproa”; no quiere socializar las pérdidas de quienes primero privatizaron las ganancias. Su modelo económico apuesta por la ortodoxia financiera: no gastar más de lo que tiene; no aumentar la deuda; no crear nuevos impuestos ni aumentar los existentes.

Sin duda ese plan estaba bien para tiempos normales no los tiempos extraordinarios que hoy se viven con la pandemia.

Además, ha trazado una ruta de desarrollo basado en grandes y onerosas obras de infraestructura: el Tren Maya, el aeropuerto de Santa Lucía y la refinería de Dos Bocas.

A pesar de que han sido y siguen siendo cuestionados por su inviabilidad, y a pesar del radical cambio en el contexto económico que implica la pandemia del Covid-19, el Jefe del Ejecutivo se ha negado a cambiar de rumbo.

Al mismo tiempo ha confrontado a todas las organizaciones cúpula del sector empresarial y ha enfrentado a las poderosas compañías del sector de energía en dónde aplica una contrarreforma energética por la vía administrativa. Está rechazando, en la práctica inversiones por miles de millones de dólares.

Hace apenas unos cuantos días, luego de rechazar el plan alternativo de emergencia económica del sector privado, aseguró que su gobierno crearía 2 millones de empleos en los siguientes meses. Apenas unos días después reconoció que sus números preliminares registraban la pérdida de alrededor de 500,000 empleos y dijo que en su gobierno habían pensado que iban a ser más.

Ayer el IMSS difundió la cifra de empleos perdidos: 555,000 sólo en el mes de abril.

Apenas es la expresión del primer mes de inactividad mayoritaria. Falta ver lo que viene en los próximos meses.

Aún y cuando miles de mexicanos reciben apoyos gubernamentales, lo cierto es que aumentará la pobreza y el desempleo y desaparecerán cientos o quizás miles de negocios.

Atisbos

CONTRACCIÓN INDUSTRIAL.- La producción industrial de México sumó seis trimestres consecutivos en contracción. Comenzó en el último trimestre del 2018 cuando se canceló el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.