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La BMV y BIVA han caído hasta 8% desde su máximo en febrero
Los índices se debilitaron desde finales de febrero, mes que marcó el punto de inflexión tras el máximo histórico. Sin embargo, ganan en el año.

Las dos bolsas de valores.
Las bolsas de valores en México bajan desde sus niveles máximos; la toma de utilidades, desaceleración del consumo interno y reportes trimestrales débiles en México, así como un entorno de debilidad en los mercados de Estados Unidos y cautela por la inflación, e incertidumbre del Medio Oriente mermaron el optimismo.
El índice S&P/BMV IPC, de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) bajó 1.32% a 65,564.76 puntos. El FTSE-BIVA, de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), descendió 1.33% a 1,321.75 unidades este martes. En su comparación mensual, la BMV cae 2.05% y BIVA retrocede 2.4 por ciento.
La BMV alcanzó su mejor nivel el 11 de febrero, en 71,601.35 unidades, con lo que desciende 8.43 por ciento. BIVA registró su mejor nivel el 13 febrero, cuando finalizó en 1,416.99 puntos, o una pérdida de 6.72 por ciento.
Los índices se debilitaron desde finales de febrero, mes que marcó el punto de inflexión tras el máximo histórico.
En la última semana de ese mes la tendencia de los centros bursátiles cambió, ante reportes trimestrales mixtos y al inicio de una agresiva toma de utilidades. Sin embargo, en lo que va del año, los índices avanzan. La BMV sube 1.95%, mientras que BIVA gana 3.87 por ciento.
Detrás de este comportamiento de debilidad, los analistas revelan una combinación de factores internos y externos que han frenado el dinamismo bursátil en el país.
Analistas de Monex Casa de Bolsa, escribieron que “la recta final de la temporada de reportes corporativos del segundo trimestre evidenció una desaceleración en el consumo interno en México. Aunado a esto, las conferencias trimestrales de las empresas arrojaron guías operativas poco optimistas que confirman una recuperación económica más lenta de lo que proyectaba el mercado. Esto afectó las valuaciones de las compañías, reflejando un escenario de menor demanda”.
Además, hay una falta de catalizadores claros que impulsen al mercado en el corto plazo y se observó una constante rotación de flujos de capital. “Muchos inversionistas optaron por tomar utilidades en aquellas emisoras que habían mostrado rendimientos sobresalientes en los meses previos, lo que limita de forma importante cualquier intento de recuperación sostenida del índice”.
Los analistas de Banorte consideraron que la incertidumbre internacional y aversión al riesgo afecta al mercado local.
“El mercado accionario mexicano no ha sido ajeno al adverso entorno global. La constante incertidumbre internacional ha provocado periodos de volatilidad y ha forzado a los participantes del mercado a asumir un sesgo altamente defensivo. Esta aversión al riesgo global presiona el desempeño de los activos locales”.
La caída de las bolsas se ha ensañado con especial fuerza en ciertos sectores rezagados como la construcción, las telecomunicaciones y el consumo frecuente.
En contraste, solo el sector bancario y el de metales/minería (liderado por firmas como Grupo México) han logrado actuar como un contrapeso resiliente en la muestra.
Las expectativas para el mercado bursátil mexicano se debaten entre la cautela defensiva por la falta de catalizadores claros y la búsqueda de niveles de resistencia técnicos que confirmen una tendencia de recuperación.
Los expertos de Monex Casa de Bolsa tienen una postura neutral, de cautela y un probable ajuste en sus proyecciones.
Aseveraron que ante un entorno de alta dispersión sectorial y menor dinamismo, hay una alta probabilidad de ajustar a la baja su nivel objetivo estimado para el cierre de 2026.
En el área de Análisis de Banorte consideraron que habrá consolidación y potencial de recuperación técnica.
