La desarrolladora de vivienda Urbi pretende realizar una nueva emisión de capital por 10 millones de pesos, en un intento por obtener fuentes alternas de financiamiento para continuar con sus proyectos, ante el difícil panorama del sector de vivienda proyectado para este año en México.

Mañana presentará la propuesta en una sesión que celebrará con su asamblea de accionistas.

“Este será un año complicado para Urbi, por lo que hemos llevado a cabo acciones para acceder a fuentes alternas de fondeo, como una posible emisión de capital a ser aprobada en nuestra próxima asamblea de accionistas, lo cual nos permitirá hacer frente a este periodo de transición”, informó la compañía al presentar su primer informe financiero de este 2019.

Reconoció que estos recursos son “claramente insuficientes” para continuar con los planes de crecimiento de la compañía.

Indicó que, tras haber concluido con el proceso de concurso mercantil, la banca ha sido muy cautelosa en volver a financiar a Urbi.

“Una mayor cautela del sistema financiero hacia el fondeo de los proyectos de Urbi ha ocasionado una disminución a la liquidez originalmente esperada”, citó la compañía en su primer informe trimestral.

Ajusta su plan.

Esto llevó a Urbi a ajustar su plan de negocios para este 2019, manteniendo perspectivas más conservadoras, a la espera del Programa Nacional de Vivienda.

“Nuestras expectativas originales para este 2019 se han contraído, es por ello que estamos implementando las medidas necesarias para consolidar una empresa más compacta y mejor blindada ante el entorno actual, a fin de preservar el valor de la compañía”, sostuvo el director general de la compañía, Román Álvarez.

Lo anterior hizo que el mercado reaccionara negativamente. El pasado viernes, un día después de darse a conocer la noticia, las acciones de la desarrolladora de vivienda se desplomaron 9.09% en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), a 1.20 pesos.

Con las nuevas proyecciones de Urbi, sus ingresos totales cerrarían este año en un rango de 500 a 550 millones de pesos, previamente se había estimado niveles de entre 800 a 900 millones de pesos.

Otro cambio en su plan de negocios del 2019 es acerca de sus inversiones en obra, pues estima destinar poco más de 170 millones de pesos y no prevé la adquisición de nuevos proyectos.

El 14 de diciembre del 2018, cuando presentó su programa inicial, había previsto invertir en obra arriba de 600 millones de pesos y adquirir nuevos proyectos por alrededor de 115 millones de pesos.

La empresa expuso que, ante el nuevo panorama del sector de la vivienda en México, se enfocará en avanzar con los proyectos que ya tienen asegurado el financiamiento para lo que resta del primer semestre de este 2019.

En su plan original, la desarrolladora explicó que sus necesidades de financiamiento para este año eran de aproximadamente 250 millones de pesos; sin embargo, indicó que, debido a la cautela de las instituciones financieras, el fondeo está restringido.

“La tendencia generalizada en la industria de la vivienda en México hacia una menor oferta de vivienda de interés social, así como el proceso que se está llevando para definir e implementar el nuevo Programa Nacional de Vivienda han derivado en un menor monto de ingresos extraordinarios respecto a lo inicialmente previsto”, expuso la emisora en un comunicado publicado en la BMV el viernes pasado.

En los primeros tres meses del año, los ingresos totales de la viviendera ascendieron a 91.9 millones de pesos, lo que resultó 49% menos al compararse con el mismo trimestre del año pasado.

Asimismo, registró una pérdida neta de 40 millones de pesos en el citado periodo.

judith.santiago@eleconomista.mx