Telefónica ampliará capital hasta en casi 4 % para hacer frente a su programa de dividendo flexible, que permite a los accionistas cobrar en acciones o en efectivo.

En caso de que se opte por cobrar en acciones, cada accionista recibirá una acción por cada 25 derechos de asignación gratuita que le correspondan.

Telefónica tenía previsto remunerar este año a sus accionistas con 0.75 euros por título íntegramente en efectivo, plan que cambió después de que se truncara la venta de su filial en el Reino Unido O2, una operación con la que planeaba reducir sus abultada deuda (50,000 millones de euros).

Para mantener su objetivo de recortar deuda, la compañía ha optado por recortar su dividendo hasta los 0.55 euros este año y continuar con el sistema de scrip dividend, al que se acogió en el 2012.

Recientemente, la compañía anunció que pagaría 0.35 euros en noviembre mediante un dividendo flexible voluntario y 0.20 euros en efectivo en el segundo trimestre del 2017. En el marco de dicho programa y conforme a las fórmulas aprobadas por la junta, la operadora de telecomunicaciones emitirá próximamente hasta 196 millones 22,848 acciones.

Quienes opten por cobrar en efectivo recibirán 0.340 euros por acción, que es la cantidad a la que se compromete a comprar los derechos de asignación que correspondan a cada accionista, según consta en la comunicación remitida a la CNMV.

El dividendo flexible se articula mediante la entrega a los accionistas de unos derechos de asignación gratuita sobre las acciones que emitirán en la ampliación de capital liberado.

Una vez recibidos, los accionistas pueden optar por venderlos a la compañía para cobrar en efectivo o por ejercitarlos para cobrar en acciones.