El inusual debut bursátil de Spotify Technology nivelará la cancha para inversionistas individuales que normalmente están en desventaja en las colocaciones tradicionales, pero también podría hacerlos más vulnerables a los cambios del precio de las acciones del servicio de música por internet.

La compañía sueca está evitando una oferta pública inicial (OPI) convencional y cotizará sus acciones directamente en la Bolsa de Nueva York, obviando casi todas las salvaguardas provistas por los bancos de inversión que normalmente administrarían el proceso.

Spotify renuncia así a la seguridad de tener banqueros con un interés financiero en su éxito, lo que le ahorrará millones de dólares en pago de comisiones a los bancos colocadores. La cotización directa da a los accionistas de Spotify la oportunidad de vender sus títulos, pero la compañía no emitirá valores nuevos para recaudar dinero.

En una OPI normal, los suscriptores promueven una empresa para inversionistas institucionales con semanas de antelación, utilizando presentaciones y reuniones para medir el apetito por la acción. Ellos usan esa información para “crear un libro” y fijar un precio de salida, la noche antes de que las acciones comiencen a cotizar.

¿QUIÉN COMPRA PRIMERO?

El plan de Spotify introduce un grado extra de incertidumbre sobre cómo se desarrollará la negociación inicial de sus títulos. El desplome de las acciones de Facebook y otros relacionados con la tecnología significa que los inversionistas podrían estar menos dispuestos a apostar por su lanzamiento.

La oferta directa debería dar oportunidades a los inversionistas para comprar al mismo precio que los fondos de cobertura y otros grandes inversionistas, quienes suelen obtener los primeros pedidos en las OPI, gracias a sus relaciones con los bancos colocadores.

Spotify ha advertido en sus presentaciones que espera que la popularidad de su servicio atraiga un interés desmesurado de inversores individuales, lo que podría alimentar la volatilidad y fijar un precio de negociación insostenible.

“Habrá personas desde el principio que dirán ‘Quiero ser dueño de esto a cualquier precio’”, dijo Tim Ghriskey, estratega jefe de inversiones de Inverness Counsel. “Creo que veremos una acción de sube y baja. Estaremos buscando los desplomes”.

En una OPI normal, los suscriptores actúan como los agentes de estabilización, que pueden intervenir y comprar acciones si la negociación es débil.

¿A QUÉ PRECIO?

Las acciones de Spotify se negociaban entre 95 y 127.50 dólares en transacciones privadas en febrero, de acuerdo con sus presentaciones, dando a la compañía un valor de unos 20,000 millones de dólares.

El analista de RBC Mark Mahoney inició la cobertura de Spotify el viernes con una calificación de “rendimiento superior” y un precio objetivo de 220 dólares.

Robinhood, una aplicación de comercio de acciones de teléfonos móviles popular entre los jóvenes, comenzó el jueves a dejar que los clientes hagan pedidos para comprar acciones de Spotify, pero sólo a través de las llamadas órdenes limitadas, donde el comprador especifica un precio máximo.

Los clientes de Robinhood han inquirido Spotify unas 14,000 veces por día en las últimas semanas, según un portavoz de la firma.

La correduría por internet Fidelity planea permitir que los clientes ingresen sus pedidos de acciones de Spotify dos horas y media antes de la apertura del mercado de valores, dijo un portavoz.

Spotify contrató a Citadel Securities como creador de mercado para establecer el precio de apertura, con la ayuda de Morgan Stanley, pero sus roles estarán limitados. Temprano, el martes, analizarán las órdenes de compra y venta y luego establecerán un precio de apertura para los títulos.