A un año de haberse anunciado las medidas para impulsar el desarrollo del mercado bursátil mexicano, la liquidez y el crecimiento de la Bolsa de valores sigue sin incrementarse y con prácticamente el mismo número de empresas listadas.

La iniciativa tiene como propósito que más emisoras listen sus acciones en la Bolsa de valores y que aumente la liquidez en el mercado, a través de la participación de las afores con el llamado préstamo de acciones.

Especialistas consideraron que estas medidas son “positivas” para incentivar el crecimiento del mercado de valores local; sin embargo, no son suficientes porque hay más implicaciones, como el crecimiento económico del país y las condiciones del mercado, así como la valuación de las empresas que, por ahora, se han castigado.

“A principios del año pasado, el gobierno federal anunció algunas iniciativas para tratar de atraer a más empresas a la Bolsa, lo cual es una buena acción que ayuda, pero que no es suficiente”, consideró Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero de Black Wallstreet Capital.

“Al final del día, el mercado accionario y las ofertas públicas iniciales (OPI) dependen mucho del apetito de los inversionistas. entonces, mientras no haya demanda por parte de los inversionistas, tampoco las empresas van a listar sus acciones en Bolsa y si la economía no crece es complicado”, abundó Rodríguez.

Sequía de OPI

Incluso el directivo comentó que el estímulo fiscal anunciado para las ofertas públicas iniciales, que es cuando una empresa coloca o vende acciones en Bolsa, no se ha aprovechado del todo porque van más de 24 meses sin que llegue una nueva compañía al mercado de capitales.

En un video disponible en el sitio de la Bolsa Institucional de Valores (Biva), Alberto Álvarez, socio del despacho de Abogados Chevez Ruiz Zamarripa, comentó: “Vale la pena que las empresas tengan en cuenta estos beneficios. hay que recordar que la vida del decreto fue en el 2019 y su periodo de aplicación seguirá en el 2020 y el 2021, cuando estará concluyendo”.

Entre las iniciativas incluidas en el Programa de Impulso al Sector Financiero, en el apartado del mercado de valores está la reducción a 10% desde 35% en el impuesto sobre la Renta (ISR) en la ganancia que obtengan las empresas cuando coloquen o vendan sus acciones en Bolsa a través de una Oferta Pública Inicial.

Estímulo relevante

Alberto Álvarez explicó que el estímulo fiscal es relevante porque la tasa impositiva de 35% representaba una barrera para que las empresas accedieran a Bolsa; también, esto hace que el mercado bursátil mexicano se homologue y otorgue beneficios similares a otros países.

El programa incluye, además, un tratamiento fiscal parejo para extranjeros en el mercado de bonos corporativos.

El beneficio que se otorga es la acreditación de 100% de retención del ISR para extranjeros residentes en el país que tengan inversiones de deuda corporativa.

Mientras que lo que se propone para ayudar a aumentar la liquidez y profundidad en el mercado secundario de valores es la flexibilidad anunciada para el préstamo de acciones y reportos con el objetivo de que un mayor número de entidades financieras en el país realice estás operaciones.

Mayor participación de afores

Asimismo, se abrió el espacio para que las afores, que tienen 3.954 billones de pesos bajo administración, realicen operaciones de reporto y préstamo de acciones.

Antonio Sibaja, director ejecutivo de Estrategias de Inversión de Afore Profuturo, explicó en una entrevista previa que lo nuevo en el préstamo de valores es que se va a poder hacer el intercambio de las acciones de la empresas que cotizan en Bolsa, puesto que el préstamo de valores de deuda ya funciona o lo operan.

“El préstamo de acciones ayuda a darle liquidez al mercado y a fortalecer el rendimiento. Es algo que contribuye, pero no es algo que en sí mismo vaya a mover mucho los rendimientos de los activos”, mencionó Sibaja.

Agregó: “Estimamos que en el 2020 deberíamos estar haciendo los préstamos de acciones y todo el combo que nos ha permitido el regulador. Estamos esperando que estén los detalles finales de la regulación”, puntualizó.

“Para los economistas de BBVA esta propuesta también resulta positiva porque permitirá profundizar el mercado de deuda y capitales, favoreciendo la liquidez y condiciones de financiamiento de emisoras”, señaló un análisis anterior de BBVA Research México.

Incentivos anunciados el 8 de enero del 2019

• Cuando haya una Oferta Pública Inicial, se otorgará una tasa equivalente a 10% del impuesto sobre la renta (ISR) en la ganancia de la enajenación.

• Para la compra de bonos corporativos, se da la acreditación de 100% de la retención del ISR para extranjeros residentes con inversiones de deuda corporativa.

• Se trabajará con el Banco de México y otras autoridades financieras para fortalecer el esquema de financiamiento a las empresas a través de la autorización a instituciones financieras, entre ellas las afores, para que puedan dar y recibir en préstamo los valores emitidos por dichas empresas.

• Mayor flexibilidad al régimen de inversión de las afores para que puedan diversificar mejor sus inversiones y, a la vez, que puedan invertir más y mejor en proyectos de infraestructura productiva.

judith.santiago@eleconomista.mx