La desarrolladora de vivienda Sare anunció ayer que concluyó exitosamente su proceso de recalendarización de deuda entre sus principales acreedores, noticia que fue recibida en el mercado bursátil mexicano con un repunte de 16% en el valor de sus títulos.

Cada acción se negoció en 1.52 pesos al cierre de la jornada, ampliando el avance de este año a 28.8%, luego de un difícil 2011 en que no sólo Sare, sino el resto del sector de la vivienda se desplomara dentro de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), sus títulos se hundieron 68% de 3.70 pesos al cierre del 2010 hasta 1.18 pesos. Dichos niveles, muy lejanos a los máximos de 20.68 pesos de mayo del 2007.

Sare anunció que concluyó la recalendarización de 2,438.8 millones de pesos de su deuda a plazos promedio de cinco años, más un periodo de gracia de dos años para el pago del capital, según informó a la BMV y a sus inversionistas ayer por la mañana.

El monto equivale a entre 85 y 90% de la deuda total de la empresa, que en buena medida fue de corto plazo, de acuerdo con Mauricio Suárez, director de Relación con Inversionistas de Sare en entrevista, quien además calificó la reestructura como importantísima para la empresa.

La reestructura se realizó con seis instituciones bancarias: Santander, Banamex, Interacciones, HSBC, Banorte y BBVA Bancomer, este último, su acreedor más importante. La reestructura fue muy favorable porque se alcanzó a un plazo de cinco años con el mismo costo , agregó Suárez, pero sin revelar dicho costo.

Con la recalendarización, la estructura de los pasivos de Sare mejorará sustancialmente.Al cierre del 2011, aproximadamente, 70% era vencimiento a corto plazo, con la reestructura anunciada ayer, al cierre del primer trimestre del 2012 se redujo a sólo 23 por ciento.

El proceso inició en noviembre pasado, demoró casi un mes más de lo esperado, aunque se comenzaron a firmar contratos de reestructura desde enero y hasta mediados de marzo; periodo durante el cual, al estar detenidos dichos recursos, la empresa prácticamente frenó operaciones, lo que derivó en malos resultados al cierre del año, según explicó Suárez.

Durante el último trimestre del año, Sare fue una de las que peores resultados presentaron dentro de las compañías que cotizan en la BMV. Con un desplome de 90% en ventas y pérdidas netas por 187.7 millones de pesos, Sare fue la peor firma de su sector. Para el primer trimestre del año, Banorte-Ixe la coloca como una de las tres empresas con pérdidas netas junto con Cemex y Vitro.

Esperamos que Sare presente nuevamente un reporte extraordinariamente débil en el primer trimestre del 2012, afectado aún por la suspensión de actividades que enfrentó como parte de su reestructura de deuda desde finales del año pasado. Nuestra estimación de ingresos incluye un total de 142 millones de pesos que serían 75% menores al año anterior y que básicamente serían compuestos por la venta de terrenos/desarrollos del plan de desinversión (asumimos 70 millones o prácticamente la mitad de los ingresos) , según mencionó en una nota, Carlos Hermosillo, subdirector de Análisis Bursátil de Banorte-Ixe.

La reestructura implicó un parteaguas para Sare. En adelante, lo que sigue es reactivar de manera paulatina la construcción de vivienda y la venta de activos , lo que permitirá además liberar flujos, no sólo pagar la deuda, sino también para invertir en capital de trabajo, enfatizó Suárez.

Será hacia los últimos días de abril o incluso al cierre del periodo con que cuentan las empresas para reportar resultados, el próximo 2 de mayo, cuando se espera de forma tentativa el reporte de Sare, y de otras vivienderas.

DE HORIZONTAL A VERTICAL

UN SECTOR EN TRANSFORMACIÓN

Sare, al igual que otras vivienderas, ha padecido la transformación del sector de vivienda horizontal a vertical. La compañía cuenta con operaciones en 10 estados del país, aunque tiene mayor peso en zonas turísticas como Acapulco y Cancún por medio de marcas como Galaxia, Privanza y Altitude.

A finales del 2010, la empresa estimaba que tras la exitosa oferta publica realizada en noviembre por 876 millones de pesos, habría un incremento de entre 35 y 40% en ventas y una reducción de entre 8 y 10% en su deuda total del 2011, esto, luego de haber recortado su deuda 13 por ciento. Al cierre del 2011 la deuda de Sare se había incrementado a alrededor de 2,600 millones de pesos desde los 2,500 en que cerró 2010.

No obstante, hacia mayo del año pasado la empresa informaba que dejaría de cumplir eventualmente con sus obligaciones y realizaría canjes de su deuda, mientras que un mes más tarde reiteraba su compromiso por cumplir con la primera amortización de su programa de Cerbures fechada en julio.

ana.valle@eleconomista.mx