La crisis bursátil de Renault se extiende al ámbito crediticio. El anuncio de Moody's de la rebaja de su ráting al nivel de 'bono basura' desinflan sus acciones a mínimos desde 2012.

Firmas de inversión como Jefferies auguran además nuevas caídas tras la rebaja de previsiones lanzada por la empresa francesa para el 2020.

Renault acelera su crisis en Bolsa. Desde los resultados publicados a finales de la semana pasada, la compañía francesa de automoción encadena cuatro sesiones consecutivas de descensos. En este periodo ha sufrido dos castigos especialmente severos, como el 4.2% del pasado lunes y el 6.3% de ayer.

Los resultados publicados el viernes por Renault depararon sus primeras pérdidas anuales en una década, desde 2009. El fabricante perdió 141 millones de euros en 2019, unos números rojos que fueron acompañados de un descenso de 1.5 puntos en su margen operativo, hasta el 4.8 por ciento.

El bache podría continuar en 2020, un año en el que a partir de julio comenzará a estar pilotado por Luca de Meo, hasta ahora máximo responsable de Seat. Para el ejercicio en curso Renault prevé una nueva caída en sus márgenes, hasta un rango del 3%-4%, un deterioro que llevó a la empresa a rebajar sus estimaciones para todo el 2020.

Los problemas no se limitan a Renault. Su socio japonés Nissan, participado en un 43% por el grupo francés, acusa aún el 'shock' provocado por la abrupta salida de Carlos Goshn. Unos días antes de la publicación de las cuentas de Renault, la compañía japonesa anunció sus primeras pérdidas trimestrales en una década, y también rebajó sus previsiones para 2020.

El freno en las ventas de automóviles, la sombra aún de nuevas amenazas sobre el sector en forma de aranceles y el impacto del coronavirus sobre todo en el mercado chino acentúan las previsiones sobre las empresas de automoción.

Bono basura

Estas presiones no han pasado desapercibidas para las grandes agencias de ráting, y la última en actualizar su calificación crediticia de Renault ha roto un nivel psicológico.

A última hora de ayer Moody's anunció la rebaja del ráting de la empresa francesa desde Baa3 hasta Ba1, por debajo ya del nivel de grado de inversión. La entrada de Renault en el nivel de 'bono basura' multiplica las presiones sobre una compañía que no ha logrado frenar el ascenso de su deuda desde 2016.

La agencia estadounidense de ráting justifica su rebaja en el deterioro en el perfil operativo de Renault. La amenaza de rebajas adicionales de ráting aumenta al conocerse hoy la decisión de S&P de situar su perspectiva crediticia bajo vigilancia 'negativa', el paso previo a un eventual recorte de calificación. S&P destaca los problemas del grupo francés para mantener la generación de free cash flow.