Los altos ejecutivos de Nissan han acelerado su plan secreto para una posible separación de Renault, según publica Financial Times.

Los planes incluyen una división total en ingeniería y fabricación, así como cambios en la junta de Nissan, según varias fuentes, y se han incrementado desde la dramática fuga de Ghosn de Japón a fines de diciembre.

El movimiento para trazar una división potencial es el último signo de tensión en la alianza mantenida unida durante casi dos décadas por Ghosn, expresidente ejecutivo y presidente de ambas compañías.

A pesar de los esfuerzos para mejorar las relaciones en ambos lados, la asociación con Renault, que produce 10 millones de automóviles al año, se había vuelto tóxica, dijeron dos de las fuentes, y muchos ejecutivos senior de Nissan ahora creen que el fabricante de automóviles francés es un lastre para su homólogo japonés.

Una división completa probablemente obligaría a ambos fabricantes de automóviles a buscar nuevos socios en una industria que lidia con la caída de las ventas y el aumento de los costes de la transición hacia el vehículo eléctrico.

También dejaría a ambas empresas con un tamaño inferior en un momento en que los rivales están creciendo, con Fiat Chrysler y PSA fusionándose y Volkswagen y Ford formando su propia alianza.

“Creemos firmemente que la relación entre (Renault y Nissan) y, por lo tanto, la alianza está rota y es probable que se encuentre más allá del punto de reparación”, dijeron el lunes en un informe Arndt Elinghorst y Chris McNally, analistas de Evercore ISI. Estos expertos asignan a las acciones de Renault una recomendación de “inferior al mercado”.

Por otro lado, Ghosn presentó una demanda contra Renault en Francia para reclamar el pago de la jubilación del constructor automovilístico francés del que era consejero delegado, un puesto al que se vio obligado a renunciar tras su arresto en Japón en noviembre del 2018 en relación con su responsabilidad en Nissan. (con información de Reuters)