Si el Banco de México (Banxico) vuelve a bajar su tasa de interés otros 25 puntos base en su próxima reunión de septiembre, como lo anticipa el consenso de analistas, el tipo de cambio podría presionarse y acercarse a 20 pesos por dólar, indicaron especialistas consultados.

Jorge Gordillo, director de Análisis Económico y Bursátil en CIBanco, dijo que hoy lo que le ocurre al peso está 100% ligado a lo que diga y haga tanto la Reserva Federal (Fed) como el presidente estadounidense, Donald Trump.

Gabriela Siller, directora del Área de Análisis de Banco Base, matizó que una depreciación del peso por una disminución en la tasa de interés del Banxico ocurriría sólo si éste realiza el recorte y la Fed mantiene su tasa. El dólar se apreciaría en alrededor de 20 o 30 centavos. “Si la Fed recorta la tasa de interés y luego lo hace el Banxico, el diferencial se mantiene, y momentáneamente se presionaría al alza el tipo de cambio, pero luego se regresa al nivel en que inició”, manifestó.

CIBanco ve el tipo de cambio en 19.60 pesos por dólar, un poco más debajo de su nivel actual. Para el 2020 llegaría a 20 pesos por dólar.

Cerca de 26 bancos centrales han bajado sus tasas de referencia ante temores a una desaceleración global.

A finales de julio, la Fed la bajó en 25 puntos base a un nivel de 2 a 2.25%, por primera vez desde la crisis del 2008; el 15 de agosto el Banxico la ajustó a la baja en 25 puntos base, a 8%, el primer recorte en cinco años.

Según los especialistas, determinar el nivel de tasa es relevante para determinar los flujos de inversión de cartera que llegarán al mercado de dinero. Si se pagan tasas más elevadas que en otros países será más seguro que se reciban flujos positivos, lo que aumenta la demanda de la divisa y provoca que suba su valor. Así, cuando se recorta la tasa, baja el valor de la moneda, según la teoría económica.

Cambios en ciclos

Jorge Gordillo comentó que cuando los bancos centrales de los países desarrollados comenzaron a bajar sus tasas “salieron recursos a mercados emergentes porque se fondean muy barato, pero distorsionaron los precios de los activos financieros de los emergentes”.

Agregó que “se apreciaron las monedas, pero no al valor al que deberían estar, aunque no importaba el riesgo país en ese entonces (en el 2015)”.

Pero, recordó, cuando los bancos centrales comenzaron a normalizar su tasa se generó una fuerte competencia por los capitales. “Con la salida de recursos se dio una depreciación generalizada de las monedas emergentes. Esto fue en el 2015. El peso se fue de 13 a 19 unidades por dólar”. Esas políticas han generado fuertes movimientos en las monedas emergentes, pero en el caso de México el peso está estable, “porque la tasa del Banxico sigue alta y aunque baje, el diferencial con la de EU sigue siendo atractivo” explicó.

Eso es en el ámbito exterior. Internamente, “México pelea por inversión con otros países y el inversionista se fija en otros aspectos más allá de si la tasa está alta. Si las finanzas públicas están sólidas, la calificación de la deuda del país, el nivel en el que está el riesgo país, entre otros”.

México, indicó Gordillo “estaba haciendo bien la tarea, pero se nos atravesó Trump y atacó a México, amenazó al TLCAN, luego cambiamos a un gobierno no promercado y todo lo que ha pasado. No hemos podido lograr las mejores condiciones para que el riesgo y la incertidumbre cedan y que el Banxico pueda bajar el diferencial”.

Gordillo dijo que posiblemente habrá dos bajas más en la tasa de la Fed, por lo cual el Banxico podría reaccionar de la misma manera sin afectar el diferencial.

Rodolfo Campuzano, director de Estrategia y Gestión de Portafolios de Invex, dijo en entrevista que hay países, como Argentina o Turquía, que tienen problemas de balance comercial o de alto endeudamiento y cuyas tasas de interés son altas.

“Pero esas tasas elevadas no sirven de nada para evitar una devaluación de su moneda porque los inversionistas globales desconfían de esas economías por la alta posibilidad de una depreciación de la moneda y entonces, aunque les paguen un premio elevado, finalmente perderán lo ganado al momento de convertir a su divisa” comentó.

Dijo que mantener tasa alta tiene su lado bueno y su lado malo. Lo bueno, dijo, “es que ayuda a estabilizar el tipo de cambio, además que tienes flujos relevantes porque se paga un premio grande”.

De hecho, los analistas coinciden en que ésa es una de las razones principales por las que el Banxico no se animaba a bajar su tasa de interés, pero se vio presionado para hacerlo, pues 26 bancos centrales del mundo la bajaron.

“No conviene tener tasa alta porque internamente inhibe el crédito y hace que las personas consuman menos porque se les cobra mucho interés”, comentó Campuzano.

Ya no es suficiente

Juan Musi, director de Fondos de Inversión de CIBanco, manifestó que para mantener la estabilidad macroeconómica en México ya no son suficientes la disciplina fiscal y las tasas de interés altas, pues “la tasa alta ya no alcanza si no hay crecimiento y desarrollo. Por eso se debe apuntalar al peso con otros catalizadores, fundamentalmente económicos”.

Dijo que “el primer paso es mandar señales positivas que abonen a la confianza de los inversionistas”.

Indicó que al bajar la tasa, aunque siga alta si se compara con EU y la Unión Europea , “se corre el riesgo de que salgan flujos y si eso ocurre el tipo de cambio se presionará y si eso se prolonga le pegará a la inflación”.

Rodolfo Campuzano dijo que más que la tasa de interés, las condiciones de los países es lo importante. Si un país tiene una perspectiva positiva y de confianza, los inversionistas sí se arriesgarán a tomar una tasa más elevada. Eso ocurre con Brasil, cuya tasa está en niveles de 6%, pero no se ve un riesgo elevado de que el real se vaya a depreciar fuertemente como el peso argentino.

“México, aunque tiene una tasa de 8%, persiste el nerviosismo de los inversionistas ante la incertidumbre en las políticas económicas y el rumbo que tomará el gobierno federal” agregó.

Dijo que los países con mayores problemas pagan tasas más altas. “Argentina tiene una tasa de 75%, pero la probabilidad que no pague es muy elevada, por más premio que pague, su moneda tiene una alta depreciación frente al dólar”.

Alta tasa de interés inhibe inversiones en Bolsa

La tasa de referencia del Banco de México, en 8%, es alta y uno de los factores que quitan atractivo al mercado de capitales; pero, este factor  ha sido asimilado por inversionistas, siendo otros relacionados a las tensiones comerciales y económicas los que más han perjudicado a la Bolsa.

“No creo que haya sido un factor significativo para el nivel de la Bolsa, está en alrededor de 40,000 unidades, un punto bajísimo, está más que descontado y no creo que sea uno de los principales motivos, la baja en la Bolsa está relacionada con tensiones comerciales en EU y China, incertidumbre local, la desaceleración típica del primer año de gobierno y las medidas de Pemex”, explicó Luis Alvarado, analista de Banco Base.

Recientemente, José-Oriol Bosch, director general de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) dijo que la política monetaria restrictiva del Banxico quita atractivo a la Bolsa. “Entendamos el momento del ciclo económico y hoy estamos en una etapa donde diferentes factores, guerra comercial, en el caso de México, deterioro de variables macroeconómicas están afectando a la BMV.

Hoy impacta más el detrimento nacional y global que las altas tasas”, dijo Edgar Arenas, director de Estrategia de Inversiones de CIBanco.

Explicó que en momentos de incertidumbre, los inversionistas buscan refugio en bonos que dan tasas altas. “La Bolsa está en niveles que no tenía hace años, hoy la falta de certidumbre es la que provoca que la gente esté en bonos”.

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