El peso mexicano se depreció de nueva cuenta frente al dólar estadounidense, registrando así una baja de 0.32%, teniendo un comportamiento mixto, a espera de la decisión del Banco de México sobre cuántos puntos base podría elevar para amortiguar el impacto que se ha tenido en la última semana.

El golpe que recibió el peso mexicano de 10.4% de depreciación desde la elección en Estados Unidos puede generar inflación y provocar que el banco central tenga que endurecer aun más su política monetaria.

Lo anterior, con la combinación de tasas más elevadas y un sentimiento más negativo de los inversionistas, generará vientos en contra adicionales para la economía, comentó Moody’s en un análisis.

Y es que el comportamiento de la moneda mexicana también se vio influido por las expectativas de que la Reserva Federal incrementaría las tasas de interés a un ritmo más acelerado que el previsto por analistas.

En un análisis que hace Moody’s, menciona asimismo que la principal preocupación en la expectativa de un incremento en las tasas de interés en medio de un entorno económico de bajo crecimiento también podría afectar la capacidad de los deudores para pagar sus cuentas.

Lo anterior porque podría incrementar el riesgo de activos de bancos y esto afectaría específicamente al segmento minorista de rápido crecimiento, el cual representa 35% del total de la cartera de créditos.

Se eleva índice dólar

El índice dólar, que considera divisas como el euro, yen, libra, dólar canadiense, dólar australiano y el franco suizo, ha llegado a niveles del 2003, teniendo una cotización de 100.18 puntos.

Ayer, tocó un máximo de un año frente al euro, en momentos en que los grandes bancos e inversores empezaron a debatir la posibilidad de otra alza hasta alcanzar la paridad con la divisa única del bloque.

rafael.mejia@eleconomista.mx