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Mercados irreales
Se supone que los índices accionarios muestran la salud o deterioro de las economías de los países, y si ese fuera el caso, hoy podríamos decir con toda certeza que la crisis terminó y que la economía global va viento en popa después de ver el comportamiento de las principales bolsas.
Se supone que los índices accionarios muestran la salud o deterioro de las economías de los países, y si ese fuera el caso, hoy podríamos decir con toda certeza que la crisis terminó y que la economía global va viento en popa después de ver el comportamiento de las principales bolsas del mundo en las últimas sesiones; sin embargo, las cosas siguen muy complicadas y estamos lejos de haber salido de la crisis, por lo que lo único que podemos concluir es que los mercados se han disociado de la realidad, no reflejan la realidad de la situación económica.
Y es que al cierre del viernes, tanto el Dow Jones como el Standard & Poors hilaron seis sesiones consecutivas de alzas, en donde el Dow Jones rompió sus máximos históricos para alcanzar las 14,397 unidades, mientras que el S&P se ubicó en los 1,551 puntos, sólo a 14 unidades de romper su récord.
El cierre espectacular de la semana tuvo que ver con el dato que diera a conocer el Departamento del Trabajo de Estados Unidos, en el que informó que el empleo creció con fuerza el mes pasado debido a que los sectores de la construcción, automovilístico y el minorista llevaron a la tasa de desempleo a su menor nivel de los últimos cuatro años.
Lo anterior se traduce en una generación de empleos durante febrero de 236,000 contra 165,000 que estimaba el consenso del mercado, mientras que la tasa de desempleo se ubicó en 7.7%, la más baja desde diciembre del 2008.
En nuestro país, finalmente llegó la tan esperada reunión de política monetaria, en la que Banco de México recortó en 50 puntos base a la tasa de referencia para ubicarla en 4.0%, y contrario a lo que se pensaba, el superpeso, en vez de superar la barrera de los 12.80, se apreció 13 centavos en una sola sesión para cerrar en niveles de 12.6320 pesos/dólar.
Sin embargo, es importante darnos un baño de realidad en medio de todo este optimismo que ha sido más alentado por las fuertes inyecciones de liquidez que ha venido haciendo la Fed de la mano con los principales bancos centrales del planeta, que por información real sobre la recuperación económica global.
Así, tuve la oportunidad de recibir esta semana información de uno de mis socios que nos enfrenta con la cruda realidad y que compara la situación actual con la que se vivía a principios de octubre del 2007, fecha en la que el Dow Jones andaba por estos niveles:
En el 2007, el precio del gas era de 2.75 dólares, ahora es de 3.73; el crecimiento del PIB era de 2.5%, ahora es de 1.6%; el número de estadounidenses desempleados era de 6.7 millones, ahora es de 13.2 millones; el Balance de la Fed era de 0.89 trillones de dólares, ahora es de 3.01 trillones, mientras que la deuda como porcentaje del PIB era de 38%, y ahora, de 74.2 por ciento. El déficit de Estados Unidos pasó de 97 billones de dólares a 975.6 billones, mientras que el saldo de la deuda total vigente pasó de 9 trillones de dólares a 16.4 trillones, mientras que la Confianza del Consumidor pasó de 99.5 puntos a tan sólo 69.6.
Con lo anterior, queda claro que a pesar de que el Dow Jones ha alcanzado niveles récord, la economía no está mejor. La gente de a pie no está recibiendo los beneficios de la política monetaria que ha seguido la Unión Americana y es importante destacar que, a pesar de los mejores datos de empleo que se dieron a conocer, la Fed está consciente de que la tasa de desempleo se redujo no porque haya más empleo, sino porque más gente dejó ya de buscar trabajo.
En cualquier momento puede tronar la burbuja del optimismo inflada con billetes, y por lo tanto, más vale estar cubiertos.
*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. Su correo electrónico es: aga@gamaa.com.mx