La directiva del presidente argentino, Mauricio Macri, es clara: utilizar todas las herramientas posibles para estabilizar el peso hasta las elecciones generales de octubre. Así lo anunciaron este martes el nuevo ministro de Hacienda de Argentina, Hernán Lacunza, y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris. El peso se aprecia 0.1% y la Bolsa de Buenos Aires, el Merval, se deja más de 8 por ciento.

"El tipo de cambio está largamente por encima de su valor de equilibrio. No hace falta un tipo de cambio más alto", aseguró Lacunza y precisó que es una visión que el Gobierno comparte con el candidato triunfador en las elecciones primarias del pasado 11 de agosto, el peronista Alberto Fernández

El funcionario, que reemplaza a partir de hoy a Nicolás Dujovne al frente de Hacienda, remarcó que "la política fiscal tiene que ser consistente con el programa monetario" y afirmó que Argentina le presentará al Fondo Monetario Internacional (FMI) unos datos que mostrarán un superávit fiscal y el cumplimiento con las exigencias del organismo internacional. 

En la quinta revisión del FMI, que será esta semana, el Gobierno no podrá cumplir con las otras metas que la institución le impuso, como son la reducción de la inflación y el crecimiento económico. El índice de IPC se encuentra en un 54.4% interanual y el PIB caerá este año un 1.2% según el propio FMI, a pesar de que Macri había prometido que crecería. 

"Tenemos que ser realistas. El salto reciente en el tipo de cambio tendrá y ya está teniendo un impacto negativo en los precios. Se va a interrumpir el proceso de reducción de la inflación de los últimos cuatro meses que había llevado que en julio el índice sea del 2.2%", dijo hoy Sandleris.

La devaluación de la divisa argentina, que en los tres días posteriores a las elecciones fue del 33%, repercutirá en que la inflación de agosto y septiembre subirá, aseguró el presidente del BCRA. Macri registra una estadística que ningún otro país emergente está siquiera cerca de igualar: el peso se depreció un 82% en tres años y ocho meses, mismo tiempo que Macri registra como presidente.

La volatilidad de las empresas

El nuevo anuncio del Gobierno no convence en Argentina, pero sí en Wall Street. El Merval registra una caída del 8%, la que sería la mayor de los últimos catorce meses si no hubiese sido por el desplome histórico que sufrió la Bolsa el lunes de la semana pasada en el que descendió un 37.9 por cieto. 

En Nueva York, sin embargo, las empresas argentinas sonríen después de un lunes en el que la mayoría cayó más de un 10 por ciento. La petrolera YPF, sube más de un 3%, mientras que los bancos (Galicia, Supervielle, BBVA Banco Francés y Macro) muestran un alza superior al 2 por ciento. El lunes de la semana pasada, el día siguiente a la elección que dejó al peronismo a un paso de volver a gobernara, las cuatro entidades financieras sufrieron un desplome en Wall Street superior al 50 por ciento. 

Macri convoca a toda la oposición

Lacunza, en nombre del presidente argentino, hizo un llamado a los equipos económicos de los seis candidatos presidenciales para "preservar la estabilidad" en Argentina. El ministro de Hacienda aseguró que se contactará con los economistas del peronismo, del candidato centrista Roberto Lavagna, que se ubicó en el tercer lugar, muy lejos de Macri, que consiguió el 32.1% y de Fernández, que ganó con el 47.6 por ciento. Los otros candidatos son el Frente de Izquierda, de ideología trotskista, que recibió un 2.8% de los votos; el ultraconservador Juan Gómez Centurión (2.6%) y el ultraliberal José Luis Espert (2.2%).

erp