Lyft alcanzó un valor de capitalización bursátil de 24,300 millones de dólares en la primera oferta pública inicial (IPO) de una plataforma de viajes compartidos, con una recaudación que el jueves superó las expectativas, porque a los inversionistas les importó poco la incertidumbre sobre el camino que seguirá para tener ganancias.

La OPI de Lyft prepara el escenario para el debut en el mercado bursátil de su rival Uber Technologies, que, según un reporte de Reuters, será en abril. Los banqueros de inversión han dicho que la líder del sector podría valorarse en hasta 120,000 millones de dólares.

El éxito de la OPI de Lyft muestra que muchos inversionistas están dispuestos a pasar por alto lo incierto del camino de la empresa hacia la rentabilidad y de su estrategia de conducción autónoma, porque temen no participar del fuerte crecimiento de los ingresos de Lyft.

“En un buen mercado, la gente mira un poco más hacia adelante. No ven tanto los problemas”, dijo Brian Hamilton, cofundador de la firma de datos Sageworks, sobre la colocación.

Se espera que el sector de transporte compartido crezca rápidamente en los próximos años, ya que los milenials en las grandes ciudades prefieren no comprar automóvil.

Sin embargo, el sector está lleno de preguntas sobre el futuro de la conducción automatizada, los problemas de regulación y las cuestiones legales sobre salarios y beneficios para los conductores.

Lyft consiguió 2,340 millones de dólares en su OPI, con la colocación de 32.5 millones de acciones a 72 dólares cada una, en la parte superior del rango propuesto de 70 a 72 dólares por acción.

La acción comenzará a cotizar este viernes en el Nasdaq bajo el símbolo “LYFT”.

Revolucionan el sector

Lyft y Uber revolucionaron la forma en que la gente se traslada, dándole la posibilidad de pedir un taxi con unos pocos clics en su teléfono.

El que las empresas consigan generar ganancias con su popularidad; sin embargo, sigue siendo una interrogante, que tratarán de resolver cotizándose en la Bolsa.

Las dos firmas crecen a paso acelerado y pierden dinero también al mismo ritmo. Las pérdidas de Uber del último trimestre fueron de 865 millones de dólares y las de Lyft de 249 millones.

La intensa competencia entre las dos las obliga a rebajar los precios en un mercado en el que el cliente puede pasar fácilmente de una aplicación a otra para ver quién cobra menos. Las quejas de los conductores obligaron a ambas empresas a mejorar sus compensaciones. Y ambas apuestan ahora a la irrupción de vehículos automáticos, que reducirán el costo del conductor. Pero podrían pasar años antes de que ésta sea una alternativa generalizada.

“Ambas empresas tienen algunas debilidades estructurales naturales y cuando observas lo que sucede con Lyft, no tienen ningún plan para combatir esas debilidades ni para generar ganancias en el futuro inmediato”, manifestó Stephen Beck, socio de la consultoría cg42. “Lo único que hacen es tratar de mantenerse a flote, ahora en la Bolsa”.

Tendencia a la baja

Las empresas tecnológicas deficitarias que se cotizan en la Bolsa han sido comunes en los últimos seis años y ahora se percibe esa misma tendencia, comparable a la del 2000, en que tantas firmas incursionaron sin éxito en la Bolsa, según datos de Jay Ritter, profesor de Finanzas de la Universidad de la Florida.

La principal diferencia entre lo que sucede ahora y lo que pasó en el 2000 es que las startups de hoy están más maduras. Muchas de ellas llevan una década en el mercado, con ventas sustanciales, de acuerdo con Ritter.

La plataforma de imágenes Pinterest, que perdió 63 millones de dólares el año pasado, dijo hace poco que piensa cotizarse en Wall Street. También está a la expectativa Airbnb, que facilita el alquiler de viviendas por periodos cortos. Lo mismo que Slack, aplicación de mensajes, y Zoom, que ofrece videoconferencias.

Lyft se ha enfocado en los principales mercados de Estados Unidos y Canadá, fiel a su misión de ofrecer alternativas a la compra de un auto. También Ofrece bicicletas y escúters además de taxis.

Uber, por su parte, ha incursionado en otros campos: ofrece comidas y entregas de artículos, y experimentó con un servicio de helicópteros y con otro de embarcaciones acuáticas. Tiene además mayor presencia internacional que Lyft, aunque ha abandonado algunos mercados. (Con información de Reuters y AP)