Las acciones estadounidenses cerraron el lunes su peor sesión en más de tres meses, luego de que China extendió las vacaciones del Año Nuevo Lunar debido al brote de un virus, lo que atizó la preocupación por el impacto económico de los esfuerzos de contención de la epidemia en la segunda economía mundial.

El índice de referencia S&P 500 tuvo la semana pasada su peor desempeño desde septiembre, luego de que China bloqueó varias ciudades y suspendió viajes, suscitando entre los inversionistas el recuerdo del virus del SARS que mató a casi 800 personas en el 2002-03 y costó miles de millones a la economía.

“Los mercados de capitales son los más afectados ante la información más reciente sobre el coronavirus”, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.

El Promedio Industrial Dow Jones bajó 453.93 puntos, o 1.57%, a 28,535.8 unidades; mientras que el S&P 500 cayó 51.84 puntos, o 1.57%, a 3,243.63 unidades. El NASDAQ, en tanto, perdió 175.6 puntos, o 1.89%, a 9,139.31 unidades.

El Dow y el S&P tuvieron su mayor caída porcentual diaria desde el 2 de octubre, mientras que el NASDAQ sufrió su mayor baja desde el 23 de agosto. El indicador de miedo de Wall Street, el índice de volatilidad CBOE, subió a 19.02, su mayor nivel desde el 10 de octubre.

Las acciones de las emisoras dedicadas al negocio turístico —aerolíneas, casinos y hoteles— fueron las más afectadas en Wall Street.

Los títulos más expuestos al crecimiento de China, incluidos los de las empresas de tecnología como Apple, , también presionaron a los mercados.

En Japón, el Nikkei cerró operaciones el lunes con una caída de 2.03% a 23,343.51 puntos; en Europa, el DAX alemán cayó 2.74%, el IBEX 35 de España, 2.48%, el CAC 40 de Francia 2.68% y el FTSE 100 de la Bolsa de Valores de Londres retrocedió 2.29%, según Reuters.

Fuerte caída

En México, el IPC tuvo una caída de 2.23% a 44,134.39 puntos y el FTSE Biva retrocedió 2.18% a 906.62 enteros.

Las pérdidas marcaron el comienzo de una semana cargada de noticias económicas, entre ellas los resultados trimestrales de Apple, Boeing y Exxon Mobil y una reunión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos.

No obstante, algunos inversionistas  consideraban poco probable un impacto económico de largo plazo, dadas las experiencias pasadas con brotes virales.

“Todo esto es exagerado”, señaló Stephen Massocca, vicepresidente senior de Wedbush Securities. “Me parece que los chinos están haciendo un trabajo mucho mejor al contenerlo que con el SARS y ¿a qué condujo finalmente el SARS? ¿Condujo a algún tipo de catástrofe económica? No”, aseveró.

Después de conocerse en el 2003, el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), el S&P subió más de 10% desde el comienzo del brote hasta el anuncio de que estaba contenido.

Hasta este lunes, más de 2,700 personas fueron diagnosticadas en China con la enfermedad respiratoria atribuida a un nuevo coronavirus mortal y varios casos más se han confirmado en otros países de Asia así como en Europa y América del Norte.

La Organización Mundial de la Salud informó que el riesgo de diseminación mundial del virus es alto y corrigió su estimación de la semana pasada cuando refirió que el riesgo era moderado.

Analistas de Oxford Economics dijeron que el coronavirus se sumó a los problemas de la economía de China y, según sea su severidad, puede comprometer el crecimiento económico en el primer trimestre y posiblemente en el segundo.

“Otro factor que genera nerviosismo es que el tiempo de incubación del virus va de uno a 15 días, lo que eleva el riesgo de propagación hacia otras partes del mundo”, indicó Gabriela Siller.

Un análisis de la firma de inversiones Zacks refiere que hasta el momento, la relación entre el brote del virus y las acciones es realmente psicológica, aunque las preocupaciones al impacto económico son reales.

“Las acciones de empresas de viajes e industrias relacionadas han tenido un golpe directo e inmediato, también las firmas de videojuegos, en especial aquellas con exposición a China, han sido afectadas”, indica el reporte de Zacks.

Por su parte, el oro subió a máximos de tres semanas, porque la preocupación de que se propague el virus llevó a inversionistas a activos más seguros.

El oro al contado ganó 0.4% a 1,577.31 dólares la onza tras haber subido hasta un máximo no visto desde el 8 de enero de 1,586.43 dólares. (Agencias)

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