Un mercado aproximado de 30 millones de personas, con un nivel de consumo creciente, con sectores económicos tan dinámicos como la vivienda, la minería y los servicios y con posibilidades amplias de crecimiento, con una adecuada estabilidad cambiaria y una relativa paz social, hacen de la economía peruana un objetivo comercial de los empresarios mexicanos.

De acuerdo con Bloomberg Markets, Perú es la tercera economía emergente más prometedora para los próximos años, después de China y de Tailandia, debido a sus pronósticos de crecimiento estimados en más de 5.5% para el 2012 y el 2013, con la ventaja de que Perú y México están en la misma región.

El nivel de riesgo país es muy bajo, pues aunque la calificación de sus bonos soberanos es aún BBB , el riesgo para la inversión extranjera en Perú es mínimo en estos momentos. Con políticas gubernamentales adecuadas, Perú podría convertirse en el cuarto país que mayor Inversión Extranjera Directa reciba, después de Brasil, México y Chile.

La puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio entre estas dos naciones trae consigo la oportunidad de incrementar los intercambios, pues de acuerdo con cifras oficiales, actualmente el nivel de comercio es de casi 4,000 millones de dólares, niveles bajos para ambas economías. De acuerdo con la Cámara de Comercio Mexicano-Peruana, el TLC entre ambos países haría que su comercio llegue a 10,000 millones de dólares en los próximos tres años.

Mi opinión de los sectores claves donde invertir en Perú son los siguientes: vivienda, el sector inmobiliario es de los más dinámicos en Perú. El valor del metro cuadrado de los terrenos y el metro cúbico de las casas y departamentos se viene duplicando casi cada cinco años.

Otro sector es la minería, donde las grandes empresas siguen fundamentando el crecimiento del país. El sector energético de gas y petróleo permite la inversión privada en el país, lo que sería muy atractivo para las empresas de la cadena productiva de Pemex.

El turismo es un sector clave para la economía peruana y aquí encontramos grandes áreas de oportunidad, pues sus riquezas naturales y la hospitalidad peruana podrían crecer sólidamente con inversión adecuada de los grandes grupos empresariales mexicanos.

Por último, pero no menos importante, está la educación. Hay una gran oportunidad de inversión en educación superior de calidad que podría ser capitalizada por los grandes inversionistas de la educación privada en México.

Hay áreas técnicas y de la ingeniería que podrían cubrir las necesidades de las personas y las empresas en el interior del país y muchas oportunidades para las áreas de negocios en la ciudad de Lima.

Las oportunidades en el Perú de hoy son amplias y las condiciones para la inversión son propicias. La única limitación estará en el capital y en la decisión de los empresarios mexicanos.

*Dr. Eduardo Carbajal, director del Tecnológico de Monterrey sede Perú. Correo electrónico:

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