El mundo de las inversiones tiene su propia cultura. En las aceras de Wall Street, Nueva York, como en casi todas las bolsas de mayor tradición, circulan fuertes símbolos que representan características de los mercados financieros.

Es todo un sociolecto que se ha desarrollado a través de la historia. La baraja de símbolos incluye osos, toros, palomas, halcones, cerdos y hasta una pequeña niña, que son fuertes imágenes financieras con significados escondidos.

El poder del mercado

Las estatuas en zonas cercanas a las bolsas de valores, de las que el famoso Charging Bull de Nueva York es la más mediática, no están colocadas al azar. Esta última es un toro de bronce de 3,200 kilogramos ubicado en el parque Bowling Green, cerca de Wall Street. Es un símbolo de fuerza, poder y determinación.

El Charging Bull fue creado por el artista italo-estadounidense Arturo Di Moca. Lleva la cabeza hacia abajo con la cornamenta en una clara posición de ataque. Su creador invirtió 300,000 dólares para hacerla y colocarla con una grúa, sin tener permiso, frente a la Bolsa de Nueva York en 1989.

Las autoridades retiraron la estatua, pero quienes conocían su significado reclamaron su regreso. Fue reubicada en Bowling Green. Di Moca ha reiterado que la obra fue un regalo para los neoyorquinos. ¿Por qué? El año de su elaboración, 1987, ocurrió el llamado lunes negro.

El lunes 19 de octubre de 1987 ocurrió la segunda caída más grande en la historia de los mercados de renta variable. El índice Dow Jones perdió cerca de 22% en una sesión. Di Moca representó a Estados Unidos haciendo frente a la caída del mercado financiero. “¿Por qué con un toro?”, quizá te preguntes.

Toros vs. osos

Muy cerca de la Bolsa de Fráncfort, Alemania, una figura similar hace frente a su enemigo. Se trata de una batalla animal interminable entre un toro y un oso. El escultor alemán Reinhard Dachlauer representó de ese modo la pugna continua entre los mercados alcistas y bajistas.

Acá la figura del toro se repite, mientras que la del oso es también común en las bolsas. Los términos bullish, de toro (bull en inglés), y bearish, de oso (bear) hacen referencia a los mercados alcistas y bajistas, respectivamente. Existen tres teorías sobre el motivo de esas representaciones, todas de gran aceptación.

La de mayor difusión tiene relación con las características de estos animales y los mercados a los que representan. El primero, el toro, comienza su ataque desde abajo para arremeter con fuerza en una embestida de poca duración, pero potente. El oso, un animal de movimientos lentos en apariencia, se levanta en sus patas traseras para golpear hacia abajo.

Otra teoría sobre los toros se relaciona con la etimología de la palabra. Mientras toro, del latín taurus, era la forma en que los romanos se referían al animal, el especialista en lenguas celtas Julius Pokorny vinculó el griego tauros con la raíz indoeuropea tēu-, que significa hincharse. Esto es similar a lo que hacen los mercados alcistas.

En cuanto a los osos, otra teoría se remonta a los primeros días de la Bolsa de Londres, Reino Unido (siglo XVIII), donde se popularizó el refrán francés: “Ne vendez pas la peau de l'ours avant de la chasser” (no vendas la piel del oso antes de cazarlo). A inversionistas de carácter especulativo se les apodó “vendedores de pieles de oso”.

Cerdos, ¿las presas favoritas?

No es desconocido que en algunas esferas de los sectores financieros el elitismo es común. Es claro que los inversionistas mayoristas como empresas, bancos y fondos de inversión marcan las tendencias, mientras los minoritas como los traders las persiguen. En Estados Unidos fue común llamar a los minoristas “rebaño”, que luego derivó en “cerdos”.

En Wall Street hay un dicho conocido: “Los toros hacen dinero y los osos hacen dinero, pero los cerdos van al matadero”. Las plataformas de operación de contratos por diferencias (CFD, por sus siglas en inglés) conocidas como brokers deben mostrar por regla en sus sitios una advertencia para los capitales minoristas:

“Los CFD son un producto difícil de comprender y la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) cree que no es adecuado para inversores minoristas dada su complejidad y riesgo. Por favor, lea y asegúrese de que comprende totalmente nuestra declaración de riesgos”, es el mensaje en el sitio de la plataforma XM broker.

La canción Piggies, del White Album de The Beatles, una de las canciones que inspiró de forma equivocada los asesinatos del grupo La Familia, de Charles Manson, dio un giro al mote de “cerdos”. La canción expresa que existen pequeños cerdos que juegan en la suciedad, mientras cerdos más grandes vestidos con camisas blancas remueven esa suciedad.

“Por todas partes hay muchos cerditos viviendo vidas de cerdo, usted puede verlos hacia fuera para la cena con sus mujeres cerdo que agarran tenedores y cuchillos para comer tocino”. De esa forma señalaron John, Paul, George y Ringo lo que en su momento consideraron como una injusticia en los mercados financieros.

Pero no todos los minoristas van al matadero. Al Brooks, un trader de 67 años, lo demostró en el mercado de futuros. Con el método price action, que diseñó con años de malas experiencias, logró convertir una cuenta de 500 dólares en una de un millón de dólares. Él como otros casos de éxito lograron vencer esa imagen de alimento para el mercado.

Halcones y palomas

Los halcones y las palomas completan el zoológico de los mercados financieros. Los términos dovish, de paloma (dove en inglés), y hawkish, de halcón (hawk), hacen referencia a posturas sobre los movimientos idóneos a las tasas de interés de los bancos centrales.

El hawkish pugna por mantener tasas elevadas con el objetivo de lograr una inflación baja y controlada, como en el caso del Banco de México (Banxico), que tiene un rango alto de 8.25% a 8.50% y una tasa de inflación objetivo de 3% +/- un punto porcentual.

El dovish emplea las tasas bajas para impulsar indicadores económicos como el empleo y de este modo impulsar el crecimiento del país. El indicador que la Reserva Federal (Fed) más toma en cuenta para sus decisiones es precisamente el desempleo.

Una postura hawkish beneficia al tipo de cambio por el diferencial que pagan los instrumentos de renta fija con los que ofrecen países con tasas de interés bajas. La postura dovish favorece el comercio porque la conversión de la moneda ayuda a que los productos sean menos caros.

La niña sin miedo

Una figura de menos tradición pero que irrumpió de forma importante y simbólica en los mercados es la de la niña sin miedo. Como el Charging Bull, la estatua con forma de una niña pequeña fue instalada sin permiso el 8 de marzo (Día de la Mujer), frente a la estatua del conocido toro de Wall Street.

Con una pose retadora, la obra realizada por la uruguaya-estadounidense Kristen Visbal, representa la inclusión de las mujeres en un sector que ha sido calificado a lo largo de la historia como machista. Contraria al toro, fue movida del Bowling Green y colocada frente a la Bolsa de Nueva York en señal de que llegaron para quedarse.

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