Las acciones del gigante mundial del tequila siguen sin tocar fondo. José Cuervo valía 129,462 millones de pesos después de su debut en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), hace ya casi dos años. Ahora está en 85,431 millones, una pérdida de 44,031 millones o 34.01 por ciento.

Su Oferta Pública Inicial de acciones (OPI) acaparó los reflectores del mercado. No había precedente en la BMV. Era la primera empresa de bebidas alcohólicas de América Latina en arribar al centro bursátil, además, líder en la producción de tequila en el mundo, con casi 260 años de operaciones.

La inversión era atractiva, opinaron entonces los analistas. Aunque consideraron que el precio de colocación a 34 pesos por acción era alto, un buen número de inversionistas (3,588) decidieron entrar. Su primer día de cotización —9 de febrero del 2017— la pizarra se pintó de verde, cerrando con un alza de 4.20% a 35.43 pesos, pero todo giró sorpresivamente y cerró su primer año con una caída de 11 por ciento.

En el 2018 la acción de Cuervo siguió acumulando bajas, para finalizar con una caída de 16.63 por ciento. En este inicio de año la pizarra sigue en rojo, con un retroceso cercano a 11% a 23.38 pesos.

Podría cambiar su suerte

Analistas estiman que los papeles del principal productor de tequila en el mundo van a despuntar alrededor de 17% en este año. De los nueve especialistas que lo siguen, cinco recomiendan Mantener su inversión, tres Venta y uno Compra. “Nuestra visión de la empresa en el largo plazo es positiva, a pesar de la volatilidad vista a nivel volúmenes y margen. Para nosotros la historia en el largo plazo no ha cambiado, nos gusta y aunque puede haber volatilidad en el corto y mediano plazos creemos que sus pilares son bastante sólidos y eventualmente el precio tan deprimido de la acción que muestra hoy debería revertirse”, comentó el analista de GBM, Miguel Tortolero.

¿Qué pasó?

Los especialistas explican que los resultados financieros de Cuervo no han sido tan embriagantes como el tequila mismo que produce.

Mientras, la demanda del tequila, 100% agave y tradicional, va en aumento, segmento que significa 57% de sus ingresos, la emisora enfrenta desafíos y presiones que han impactado en la rentabilidad y los márgenes.

“A lo largo de estos dos años la empresa ha tenido ciclos de baja en el reporte de resultados que ha preocupado al mercado, eso explica en buena medida que el precio de la acción respecto a la OPI se mantenga todavía por debajo”, explicó Marco Montañez, analista de Vector Casa de Bolsa. El analista mantiene recomendación de Venta para la emisora, con un precio objetivo de 26 pesos por cada acción para el 2019, pues considera que es limitado el potencial rendimiento que pudiera lograr en Bolsa. “Creemos que la perspectiva sigue siendo poco clara en términos de la rentabilidad de la empresa”, dijo Montañez.

En el primer y tercer trimestre del 2018 la utilidad neta cayó 67.5% y 53%, respectivamente, comparado con el mismo periodo del 2017, aunque entre abril y junio del año pasado este rubro tuvo un alza de 45.2 por ciento.

Incluso entre los  meses de enero a marzo del 2017 las ganancias de la tequilera se recortaron 33.3% y las de abril a junio del mismo año se redujeron 9.7% comparado con el 2016.

La mayor tequilera del mundo sucumbe a presiones de la industria

Ante el auge mundial del tequila, el reto es encontrar agave al mismo ritmo que crece la demanda. Esta es la materia prima esencial para producir la bebida.

En el 2018 las exportaciones de tequila hilaron nueve años de crecimiento, con 5.5% más respecto al 2017, equivalente a 222.7 millones de litros, de acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Tequilera.

La producción también marcó récord con más de 300 millones de litros, de los cuales 82.5% se exportó a Estados Unidos,  le siguieron Alemania, España, Francia y Reino Unido.

La demanda imprevista está generando presiones en los costos de operación de José Cuervo, aunque es un fenómeno que afecta a la industria del tequila. En consecuencia el precio del agave ha subido, en el tercer trimestre del 2018 se comercializaba en 23.5 y 24 pesos por kilo, según datos de la empresa. En contraste, en el 2012 se vendía en de 5 pesos.

“El consumo intenso del agave de terceros ha hecho que buena parte de las cosechas sea joven, pues el agave no alcanza el periodo de maduración, al ser industrializado o procesado no tiene el mismo rendimiento que uno con al menos seis o siete años de vida”, puntualizó el analista de Vector, Marco Montañez.

La mayoría del agave que se está cosechando es de 4.5 años, lo que hace que el contenido de azúcar sea bajo y la producción de tequila sea menor a la esperada por kilo. “La perspectiva de la empresa es que esta presión en los precios del agave se mantenga para el 2019, año que se ve complicado en términos de rentabilidad, y hasta el 2020 la empresa ya pueda utilizar agave propio para disminuir su dependencia de terceros por la fuerte demanda”, agregó Montañez.

El analista de GBM, Miguel Tortolero, explicó que a medida que José Cuervo avance en la integración vertical, que dependa más del agave que produce y no de terceros, será menos vulnerable a la volatilidad que hay en el mercado.

Recomendó Compra para sus títulos. El precio objetivo es de 34 pesos este año, un rendimiento de 41.25 por ciento.

Los analistas coinciden en que los catalizadores importantes para Cuervo son mejorar su rentabilidad. Eventualmente podría ser la adquisición relevante de una empresa o marca para continuar diversificando su portafolio actual.

José Cuervo, fundado en 1758 y con una tradición familiar de 11 generaciones, tiene como accionista mayoritario a la familia Beckmann con 85% del capital social, el otro 15% está en manos de inversionistas en el mercado bursátil.

Es el líder en tequila, con 30% de participación de mercado mundial. Es dueño de tres de las cinco marcas más vendidas, según IWSR, firma global de información del sector de bebidas alcohólicas.

Reporta ventas por 26,228 millones de pesos en promedio anual y un volumen de 20.4 millones de cajas de 9 litros.

judith.santiago@eleconomista.mx