El fondo soberano de Arabia Saudita invirtió 500 millones de dólares en acciones de Live Nation, la golpeada promotora de conciertos, en lo que es la más reciente apuesta del Reino de Arabia Saudita en una empresa en problemas en las últimas semanas, al tiempo que está en busca de gangas.

El diario británico Financial Times (FT) publicó que el fondo público de inversión, administrado por el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, adquirió 5.7% de las acciones de la empresa con sede en Los Ángeles, California , según un documento enviado a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos.

Las acciones de Live Action cerraron el lunes con un avance de 9.84% a 42.01 dólares luego del anuncio, lo que le da a la empresa de entretenimiento un valor de capitalización bursátil de 9,000 millones de dólares.

Pero, los papeles de la dueña de Ticketmaster, han perdido 41.22% en lo que va del 2020. Las órdenes de quedarse en casa, las pautas de distanciamiento social y los cierres comerciales no esenciales (además de la preocupación por la salud de los asistentes) llevaron a Live Nation a posponer indefinidamente todos sus espectáculos previamente planificados.

Además, la desaprobación generalizada de los fanáticos sobre las políticas de reembolso por Covid-19 de Ticketmaster (que desde entonces se han modificado) también tuvo un impacto en el precio de las acciones de Live Nation.

Oportunidades

Refiere el FT que en las últimas semanas el fondo compró acciones de la empresa de cruceros Carnival, así como de grandes petroleras europeas como Royal Dutch Shell y Total, cuyas acciones han sido fuertemente golpeadas por el desplome de los precios internacionales del petróleo.

Live Nation se encuentra entre las empresas de entretenimiento más afectadas por la crisis del coronavirus, con más de 30,000 eventos cancelados o pospuestos en todo el mundo.

Conciertos planeados por estrellas de la talla de Justin Bieber y Taylor Swift han sido cancelados.

Apenas este mes Live Nation aseguró un préstamo por 120 millones de dólares, del que el presidente ejecutivo de la firma, Michael Rapino, dijo que “servirá para sortear la tormenta”.

La compañía, que en el 2019 ingresó 11,500 millones de dólares, advirtió que tan sólo en el primer trimestre de este año sus ventas caerán hasta 20 por ciento.

El gobierno saudita pretende abrir el sector de entretenimiento y crear una industria cinematográfica y de esparcimiento en ciernes.

El fondo saudí también se ha enfrentado a escándalos reputacionales en Hollywood. La agencia de talentos Endeavor le regresó el año pasado una inversión de 400 millones de dólares después del asesinato del reportero del Washington Post Jamal Khashoggi.