La Bolsa Institucional de Valores (Biva) tuvo un costo de 1,000 millones de pesos, de acuerdo con Santiago Urquiza, presidente de Central de Corretajes (Cencor).

Agregó que inicialmente el nuevo centro financiero contó con una inversión de 650 millones de pesos, de los cuales Liv Capital era el inversionista principal.

En el marco de la celebración del timbrazo por inicio de operaciones del segundo centro bursátil mexicano, Urquiza detalló que el monto anterior se obtuvo con la colocación de un Certificado de Capital de Desarrollo (CKD) al que principalmente se suscriben las administradoras de fondos para el retiro (afores).

Esto implica que uno de cuatro mexicanos adultos es socio en la Biva, a través de las afores Citibanamex, Pensionissste, Coppel y Profuturo, que invirtieron en el CKD.

“Hoy podemos decir que tenemos como inversionistas de grupo a más de 20 millones de mexicanos,” añadió Urquiza. “Con ello, la Biva dio inicio a una era de democratización de capital”.

Después de 43 años, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) dejó de ser el único centro bursátil en México.

La  Bolsa Institucional de Valores destaca por ser una de las opciones más avanzadas tecnológicamente en el mundo.

Mayor promoción

El presidente de Cencor dijo que uno de los beneficios de contar con dos bolsas en México es una mayor promoción, así como mejor tecnología con lo que se espera se atraigan más empresas a través del mercado de deuda o capital.

La directora de la Biva, María Ariza García, mencionó que aún existen obstáculos por vencer como disminuir la tasa impositiva que pagan las empresas para listarse en Bolsa, con la finalidad de atraer a las pequeñas y medianas empresas. Esa será una de las propuestas que presentarán al nuevo gobierno.

“El impuesto que pagan los empresarios al salir a Bolsa es de 35%, comparado con otros países, es alta para las emisoras”.

Actualmente en Estados Unidos, las compañías que quieren listarse en el mercado de valores deben pagar una tasa impositiva de 10 por ciento.

Consideró que para incentivar la entrada de nuevas empresas, sería importante repensar el impuesto y lograr que se bajara a niveles competitivos.

Urquiza y Ariza coincidieron en que requieren de un apoyo regulatorio por parte de las autoridades mexicanas para poder obtener una mayor participación empresarial.

Respecto al tema de volver a la nueva Bolsa una empresa pública, Fernando Saldívar, director ejecutivo, expuso que Biva quiere ser ejemplo para las demás compañías por lo que estiman comenzar a cotizar en un lapso de tres a cuatro años.

La directora del nuevo centro operativo bursátil adelantó que existen empresas medianas que quieren listarse en el nuevo centro operativo. “Hay un avance del sentimiento de acercarse a los mercados,” señaló.

El acuerdo

Durante la presentación, se llevó a cabo la firma del convenio CDMX-Biva, el cual tiene como objetivo promover y coordinar la difusión de instrumentos de financiamiento y generar programas que fortalezcan, fomenten el sector empresarial y mejoren las finanzas públicas.

El acuerdo fue firmado por Santiago Urquiza, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva Gálvez, y Ariza.

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