El financiamiento levantado por corporativos en el mercado local de deuda de largo plazo cayó 20% el año pasado si se compara con lo observado en todo el 2019, cerrando con un monto emitido de 125,254 millones de pesos.

La caída anual se debió a la pandemia del coronavirus que causó una fuerte incertidumbre entre los inversionistas que decidieron posponer, en ciertos momentos del año, la venta de deuda, siendo enero un mes desierto, mientras que abril y mayo se ubicaron como los meses con una considerable desaceleración respecto a igual periodo del año previo.

Gerardo Valle, gerente de Deuda Corporativa en Banorte, explicó que la incertidumbre por la pandemia se reflejó en las colocaciones de largo plazo, reflejándose una desaceleración en la segunda mitad de marzo, cuando la participación de corporativos en colocaciones fue baja, con 7,000 millones de pesos frente a los 14,356 millones de pesos registrados en igual mes del 2019.

“Ante la coyuntura de los mercados y el poco apetito de los inversionistas por bonos corporativos, diversos emisores recurrieron a otras fuentes de financiamiento, principalmente líneas de crédito con bancos, incrementando sus líneas o disponiendo de las que se encontraban vigentes”, recordó.

Hacia los meses de junio y julio comenzó a observarse una gradual recuperación en las colocaciones, impulsadas por las ofertas de entidades gubernamentales Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), Fovissste y el Infonacot, alcanzando su punto más alto en octubre, que resultó el mes con emisiones por 29,000 millones de pesos, el mayor monto emitido en 30 meses.

Diciembre fue el segundo mejor en el 2020, cerrando con 22,406 millones de pesos, 20.5% más que en el mismo lapso del 2019.

Gradual recuperación

Para este nuevo año hay confianza de que la actividad empiece a recuperarse, toda vez que la aplicación de vacunas y un panorama con menor desaceleración económica devolverán cierta confianza en el mercado y entre las empresas que se espera requieran de financiamiento para retomar sus proyectos de crecimiento y expansión.

A pesar de las condiciones difíciles que supuso la pandemia en este mercado en el 2020, las empresas vieron a la Bolsa como una opción de financiamiento, por ello José Oriol Bosch, director general de la BMV, consideró que no solo las compañías, sino también las instituciones financieras como la banca privada y de desarrollo buscarán financiarse este año en Bolsa.

Para las primeras semanas de este mes no hay programadas emisiones y desde la perspectiva de Gerardo Valle, pese a los planes de reapertura de la economía, que ayudará a ver una ligera recuperación en las empresas, y a pesar del optimismo por la aprobación de las vacunas, se prevén retos operativos y financieros relevantes para los principales emisores del mercado nacional en los primeros meses del 2021.

judith.santiago@eleconomista.mx