Uno de los principales retos de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) durante este año será promover al mercado y ofrecer mayores facilidades a los nuevos emisores, afirmó Pablo Aspe, director general de Scotia Casa de Bolsa.

En entrevista, el directivo mencionó que es primordial contar con un mercado más profundo y eso se logrará con más empresas listadas y un creciente número de operaciones.

Confió que, en este proceso, el Mercado Integrado Latinoamericano (Mila) -del que forman parte Perú, Colombia, Chile y México- jugará un papel relevante.

También consideró que el equipo que acaba de asumir la dirección de la BMV le dará el suficiente impulso. Y sería deseable que más empresas medianas y grandes se incorporen a la Bolsa .

Pablo Aspe recalcó que hay buenas expectativas para el 2015; sin embargo, todavía quedan temas pendientes.

Por ejemplo, las casas de Bolsa y los fondos de inversión que operan en el país, deben adecuar y ajustar sus sistemas operativos a las recientes disposiciones en materia de prácticas de venta, así como otras que provienen de las reformas al sistema financiero.

Mayores costos

Sobre las reglas para las casas de Bolsa y fondos en materia de servicios de inversión, reconoció que la medida generará costos para el sector.

Desde el día que salieron los lineamientos nos reunimos con la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB), con la Asociación de Bancos y con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para adoptar las medidas.

También -dijo Aspe- fuimos de los primeros en cumplir, pero el problema es que ya se modificaron los sistemas... y ahora vienen nuevas reglas para los fondos .

Hace unas semanas, la CNBV amplió las disposiciones sobre prácticas de venta e incluyó a las sociedades operadoras fondos y las distribuidoras de acciones fondos. Las normas sólo aplicaban a casas de Bolsa e instituciones financieras.

De acuerdo con cifras de las autoridades financieras, en México existen alrededor de 600 sociedades operadoras de fondos.

Pablo Aspe insistió en que las reglas significarán una inversión relevante para el sector en materia de adaptación de sistemas y capacitación.

Las reglas emitidas por las autoridades regulatorias obligarán a las propias entidades financieras a determinar el perfil de sus clientes, así como de los productos financieros; deberán evaluar la razonabilidad de las recomendaciones o de las operaciones tratándose de servicios de inversión asesorados; tendrán prohibido actuar bajo conflictos de interés y deberán ser más transparentes en las comisiones que cobran.

La BMV cierra el año con ganancias, pero decepciona

El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró su última jornada del 2014 con una ganancia de 0.98% en el año , ubicándose en los 43,146 puntos, cifra que decepcionó a los analistas. En su valuación en dólares, este indicador terminó con una pérdida de 10.3 por ciento.

Al inicio del 2014, los especialistas pronosticaban que el IPC concluiría el año entre los 45,000 y 46,000 puntos. Los más optimistas vaticinaban un cierre en niveles cercanos a los 48,000.

El IPC se salvó de lo que habría sido el segundo año consecutivo con rendimiento negativo en pesos, porque hace dos semanas cayó a poco más de 39,580 puntos. Sin embargo, el comportamiento favorable de los índices de Nueva York lo impulsó al alza.

En el 2013, este indicador cerró en 42,727 puntos, una caída de 2.24% respecto al 2012.

En Estados Unidos, en la sesión del 31 de diciembre, el índice ampliado S&P acumuló una ganancia de 12.3% en el año, el Dow Jones de 8.3% y el Nasdaq de 14.4 por ciento.

Poco optimismo

Pero a pesar de la racha alcista, las expectativas de los analistas para los primeros meses del 2015 no son tan alentadoras, ya que el IPC podría caer por debajo de los 39,500 puntos y ubicarse entre las 37,000 y 38,000 unidades, para que a partir del segundo trimestre inicie una etapa alcista que podría llevar a la Bolsa a una ganancia de hasta 53,000 puntos hacia finales del año.

Juan Caudillo, analista técnico de Monex, destacó que el IPC terminó flat al ganar menos de 1%, lo que es un reflejo de indecisiones por parte de los inversionistas.

En el 2014 el comportamiento de la BMV fue diverso. En el primer trimestre reportó caídas relevantes para llegar a su mínimo en marzo pasado, con 37,750 puntos. Pero, a partir de esa disminución inició una curva ascendente y ganó 23%, tocando en septiembre los 46,554 puntos.

No obstante, en las dos primeras semanas de diciembre el desplome en los precios internacionales del petróleo y la incertidumbre respecto del destino de las tasas de interés de Estados Unidos arrastró a la baja al indicador para llevarlo a 39,580 puntos, pero la inercia de las bolsas estadounidenses logró llevarlo a las 43,146 unidades.

Caudillo pronosticó que en los primeros meses del año el IPC podría caer hasta los 37,000 puntos, por una corrección en el mercado debido a un ajuste en el tipo de cambio y en las bolsas estadounidenses. Pero a partir de marzo podría presentarse un nuevo rally alcista, llevando al IPC a niveles más sostenidos de hasta 51,500 y 53,000 puntos para fines del 2015.

Reconoció que el cierre del IPC fue decepcionante , ya que la expectativa que se tenía con la reforma energética y de telecomunicaciones era llegar hasta los 50,000 puntos y no se logró.

Incluso, se considera que fue un año perdido para la BMV, porque la ganancia fue marginal, lo cual significa que no había una convicción por invertir en el mercado de capitales.

romina.roman@eleconomista.mx