Inicia la nueva administración y, con ella, la esperanza de que se logren los acuerdos que permitan construir un México más fuerte y más competitivo.

No será fácil, pero hay que reconocer que nunca habíamos tenido un entorno nacional e internacional tan favorable que, objetivamente, nos pusiera en la antesala de las grandes ligas. Llevamos mucho tiempo esperando esta oportunidad y no hay que desaprovecharla.

Uno de los temas que en años pasados obstaculizaron el avance del país fue la falta de acuerdos entre los actores políticos.

De ahí, la importancia de que ahora el presidente Peña Nieto y los líderes nacionales del PRI, PAN y PRD firmaran el Pacto por México. El documento contiene 105 compromisos para impulsar reformas, nuevas leyes y otras acciones que, de materializarse, sentarían la base para una transformación de fondo del país.

En México, tenemos una larga tradición en la firma de pactos y acuerdos que han buscado actuar de manera decidida para enfrentar alguna eventualidad, la mayoría de las veces, económica. Quienes hemos estudiado los fenómenos económicos en nuestro país, recordamos la firma del Pacto de Solidaridad Económica (PSE) hace 25 años, el 14 de diciembre de 1987.

En el PSE se estableció como objetivo fundamental el combate a la inflación; no obstante, el ataque al alza galopante de los precios no se dio de manera aislada. El PSE comprendía básicamente cuatro principios: a) una corrección en las finanzas públicas que significara una mejora en el superávit del sector público, b) acciones en materia crediticia para atenuar la demanda agregada, c) una mayor apertura de la economía para fortalecer el aparato productivo nacional y, c) el compromiso concertado de los distintos sectores de la sociedad para contener el alza de los precios.

Más adelante, el 1 de diciembre de 1988 se tomó la determinación de mantener la meta de abatir la inflación, así como promover un mayor crecimiento económico. Para lo cuál se firmó el programa llamado Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico (PECE), mismo que fue renovado en julio y diciembre de 1989.

Aunque estos pactos fueron exitosos en tanto que la inflación paso de niveles cercanos a 150% a mediados de la década de los 80 a 7% en 1994, prevalecieron algunas rigideces como el control del tipo de cambio a través de bandas.

Este esquema implicaba el uso de reservas internacionales cuando el tipo de cambio se pegaba a la banda superior, lo que sucedió de manera recurrente en 1994.

A finales de ese año se presentó nuevamente una profunda crisis económica que se caracterizó por una fuerte devaluación del peso, incremento en la inflación y contracción del Producto Interno Bruto.

La severidad de la crisis obligó a la concertación de los distintos sectores para firmar el Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica (AUSEE) a principios de 1995 y, en marzo del mismo año, a reforzar dicho mecanismo a través del Programa de Acción para Reforzar el AUSEE (PARAUSEE).

El Pacto por México se distingue de los anteriores en el sentido de que llega no en un momento de contracción económica, sino al contrario, en un año en el que, pese a las condiciones externas, se espera que la economía del país se expanda cerca de 4%, por lo que busca más bien crear condiciones que permitan un crecimiento aún mayor.

El Pacto por México contiene algunos temas novedosos que le dan un estatus superior a los anteriores. Metas precisas y plazos concretos para lograrlas adicionalmente y por el alcance que se busca se ha propuesto la integración de un Consejo Rector que dará seguimiento puntual a los compromisos y definirá a qué Cámara del Congreso serán enviados los proyectos de reforma.

Estas características hacen que el Pacto por México tenga la figura de un plan de gobierno y no de un listado de buenas intenciones. Si, efectivamente, se antepone la voluntad por transformar al país a los intereses particulares, México se enfilará hacía un periodo de mayor bienestar y desarrollo. Nos lo merecemos.?

*Manuel Guzmán M. es Director Ejecutivo de Administración de Portafolios y Análisis y Estrategia Económica de Grupo Financiero Ve Por Más.