La demanda de oro cayó 7.1% en el tercer trimestre del 2021 en comparación al mismo periodo del año pasado a 830.76 toneladas.

Lo anterior se debió, principalmente, a la salida de tenencia de fondos cotizados en Bolsa (ETF por sus siglas en inglés) opacando otros sectores de la demanda entre julio y septiembre.

Además, la oferta se redujo 3% de manera interanual debido a una caída significativa en el reciclaje. 

El Consejo Mundial del Oro ubicó la demanda del metal precioso en el tercer trimestre del año en 830.76 toneladas, cifra que representa 12.7% menos que la demanda en el trimestre inmediato anterior de 951.24 toneladas, así como 7.1% menor a la demanda de igual periodo del 2020 cuando se ubicaba en 894.42 toneladas.

Ana Azuara, analista de Materias Primas en Banco Base, explicó que “este año, con la reapertura económica, aunque está desacelerándose la economía, aun así hay una mejoría. Pese a que la pandemia continúa, han disminuido los riesgos y por tanto ya no hay que buscar activos de refugio”.

Agregó que “durante el año pasado, debido al exceso de liquidez que había en el mercado financiero, incrementó considerablemente la demanda de oro, porque había que protegerse del riesgo, y ya que el oro es considerado como un activo de refugió aumentó su demanda”.

La demanda de ETF de oro pasó de 273.90 toneladas en el 2020 a una salida de 26.70 toneladas en este tercer trimestre del 2021.

Por su parte, la demanda de joyería de oro pasó de 332.90 a 442.60 toneladas este año, en barras y monedas pasó de 221 a 261.7 toneladas demandadas en el mismo periodo. 

La inversión en barras y monedas aumentó 18% interanual a 262 toneladas. Muchos inversionistas aprovecharon la fuerte caída del precio del oro en agosto como una oportunidad de compra. Las salidas de ETF de oro globales de 26.7 toneladas tuvieron un impacto desproporcionado en el cambio interanual de la demanda de oro, dadas las fuertes entradas de 274 toneladas en el tercer trimestre de 2020.

Los bancos centrales continuaron comprando oro, aunque a un ritmo más lento que en los últimos trimestres. Las reservas globales crecieron 69 toneladas en el tercer trimestre y casi 400 en el año.

Precio a la baja

El precio del oro cerró el tercer trimestre del 2021 en 1,757 dólares por onza, respecto a los 1,914.60 dólares en que cerró septiembre del 2020, una caída de 8.23 por ciento.

Sin embargo, durante dicho periodo, el precio del metal precioso alcanzó un mínimo de 1,682.90 dólares por onza el 8 de marzo del 2020, lo que significa que desde entonces a la fecha ha recuperado 4.40 por ciento.

La política monetaria ultralaxa en Estados Unidos ayudó a impulsar al oro desde la crisis financiera de finales de la primera década del siglo, ya que las bajas tasas redujeron el costo de oportunidad de tener activos que no devengan intereses y los temores inflacionarios aumentaron la demanda de cobertura.

Además, el Banco de Inglaterra mantuvo las tasas de interés el jueves, frustrando las expectativas de los inversionistas de una subida que le habría convertido en el primero de los grandes bancos centrales del mundo en subir los réditos tras la pandemia del Covid-19.

Retos y oportunidades

De acuerdo con el Consejo Mundial del Oro, la producción minera ha aumentado constantemente a lo largo de 2021 y el total de este año ha subido 5%, pero el reciclaje se ha desacelerado significativamente, contrayéndose en más del 12% durante el mismo período. 

“La recuperación económica en curso beneficiará a la joyería y la tecnología; la inversión debería recibir apoyo de los continuos temores inflacionarios, pero los flujos de ETF relativamente modestos se comparan negativamente con las entradas récord de 2020. Los bancos centrales están preparados para un año de compras netas por encima de la media”, se lee en el reporte del organismo.

Ana Azuara precisó que “si las presiones inflacionarias continúan como hasta ahora, probablemente pueda ser un factor que propicie un incremento en la demanda de oro, porque se utiliza como un activo para salvaguardar valor ante la inflación”.

Añadió que las presiones para el oro seguirán siendo las posturas monetarias de los bancos centrales, “qué tan flexibles o no van a permanecer, cuando hay incrementos en la tasa de interés eso presiona a la baja el precio del oro y la demanda se reduce”.

El jueves, los precios del oro subieron y registraron su mejor desempeño en tres días, después de que la Fed y el Banco de Inglaterra anunciaran que no tienen apuro para subir las tasas.

El metal dorado al contado ganó 1.3% a 1,791.71 dólares la onza, tras caer a un mínimo de tres semanas en la víspera.

ariel.mendez@eleconomista.mx