El apetito por los Certificados de Proyectos de Inversión (Cerpis) ha despertado. Hay nueve prospectos en vías de ser lanzados en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Grandes fondos de inversión globales como BlackRock, Blackstone, Lexington Partners, Kohlberg Kravis Roberts & Co y el grupo constructor portugués Mota-Engil han alzado la mano para colocar el vehículo en México.

Los fondos que listarán el vehículo en la BMV planean hacer inversiones en diversos proyectos en regiones de Norteamérica, América Latina, Europa, Asia e incluso África.

Los sectores en los que invertirán son infraestructura, energía, capital privado, inmobiliario, entre otros. Pero al menos 10% será para inversiones en México.

De acuerdo con cada uno de los prospectos de colocación, se espera que las afores sean uno de los principales inversionistas del Cerpi.

Las afores administran el ahorro para la pensión de los trabajadores mexicanos, recursos que hasta abril ascendían a más de 3.2 billones de pesos.

El mercado se robustecerá

La popularidad que están ganando los Cerpis creció a partir de los cambios en las reglas del régimen de inversión de las sociedades de inversión especializadas en fondos para el retiro (siefore), publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 26 de enero de este año, externaron especialistas.

Con dichas modificaciones las administradoras de fondos para el retiro, que son los más grandes inversionistas en México, pueden invertir en proyectos capital privado en el extranjero siempre y cuando al menos 10% de los recursos captados se invierta en México.

A abril, las afores tenían disponible 312,530 millones de pesos para invertir en instrumentos estructurados, como los Cerpis y los Certificados de Capital de Desarrollo (CKD).

El director de Promoción y Emisoras de la BMV, Juan Manuel Olivo, explicó que el ajuste en las reglas para que los Cerpis inviertan en el extranjero abre la puerta para que fondos internacionales puedan acercarse al país.

“No ha sido lenta la emisión de Cerpi, faltaba ajustar el régimen de inversión de las afores para que hubiera el apetito, ya se ha dado el cambio y estamos viendo más solicitudes”, opinó José Miguel Díaz, de 414 Capital, una firma de servicios financieros y agente estructurador de emisiones en Bolsa.

Olivo dijo que otra de las razones por las que se ha despertado el interés por colocar el instrumento es que naturalmente hay un periodo de maduración, que envuelve la etapa de planeación y en la que el mercado empieza a entender la estructura y beneficio.

Los Cerpis tienen su origen en los CKD. La diferencia es que, con los primeros, el administrador tiene más libertad para tomar decisiones.

El Cerpi es el único instrumento que por regulación puede hacer una oferta pública restringida, sólo para inversionistas institucionales.

Por su parte, el socio director sénior y copresidente del fondo privado Nexxus Capital, Arturo Saval, consideró que la inversión en el extranjero que las afores pueden hacer con los Cerpis es una presión que tenían por la necesidad de la diversificación de riesgo país.

Demanda se triplica

El número de solicitudes para colocar un Cerpi prácticamente triplica la demanda por los fideicomisos de inversión en energía e infraestructura (Fibra E), con tres emisiones en puerta en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

El mercado de los Cerpis había estado prácticamente seco, luego de que en el 2016 Mira, la compañía de bienes raíces, hizo la primera emisión en la BMV por 4,000 millones de pesos para fondear proyectos inmobiliarios de uso mixto que comprende espacios para vivienda, comercio y oficinas.

Blackstone encuentra en los Cerpis oportunidades

El fondo global de activos alternativos Blackstone encontró oportunidades en los Cerpis para invertir en los fondos que administra en todo el mundo.

Por ello inició el proceso para levantar fondos en la BMV mediante estos vehículos.

Los sectores en los que invertirá son energía, infraestructura en general, capital privado secundario y crédito, informó a través de los documentos presentados en la BMV.

Aunque la mayor proporción de los recursos se invertirán en el extranjero, por lo menos 10% de lo recaudado lo destinará a proyectos en México.

Para Blackstone, en el mercado mexicano de energía se abrieron oportunidades para el sector privado tras la aprobación de la Reforma Energética en el 2014.

Durante los próximos 15 años, indica, se necesitarán 123,400 millones de pesos en inversión en energía y para el 2030 se requerirá generar 57 gigavatios adicionales para satisfacer la demanda y remplazar la capacidad actual.

La meta de México es que 35% de la energía provenga de fuentes limpias para el 2024; 40% para el 2035, y 50% para el 2050.

En alianza con Fisterra, Blackstone ha desarrollado dos proyectos de generación eléctrica en el país: el parque eólico Ventika que en el 2016 compró IEnova y Frontera Export, la primera planta de energía ubicada en Texas, para exportación de electricidad a México.

Otra de sus inversiones en el país es el proyecto Tierra Mojada, en Guadalajara, una planta de generación de electricidad de ciclo combinado, con capacidad de 875 megawatts. Se prevé que la construcción finalice en diciembre del 2019.

Según Blackstone, el Instituto Global McKinsey proyecta que se necesitarán 3.3 billones de dólares por año para modernizar los activos existentes y desarrollar nueva infraestructura en el mundo.

Tan sólo en Estados Unidos, la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles proyecta un déficit de financiamiento de 2 billones en el gasto de infraestructura en la siguiente década.

El administrador del Cerpi será BX México Advisors, filial de Blackstone en el país.

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