La inversión en ETFs de mercados emergentes ha sido muy dinámica entre noviembre y enero 2014, especialmente luego de que la Reserva Federal de los Estados Unidos decidiera recortar el plan de estímulo para la economía de su país. En los últimos trece meses, unos 20,000 millones de dólares se han ido de este sector, de los cuales 2,000 millones se fugaron en las últimas seis semanas, por lo que hay que poner atención a la hora de seleccionar uno de estos activos.

Los dos fondos más populares son el Vanguard FTSE Emerging Markets (VWO), con 40,040 millones de dólares bajo control, y el iShares MSCI Emerging Markets (EEM), con 31,480 millones, y fueron los responsables del 80% de los retiros.

Uno tiende a pensar que todos los instrumentos tenderán a moverse en la misma dirección. Pero existen las sorpresas: algunos de los que siguen a este grupo tuvieron flujos positivos en medio de la sangría.

El iShares Core MSCI Emerging Markets ETF (IEMG) maneja 3,400 millones de dólares en activos y opera más de un millón de nominales por día. La asignación por país y por sector es similar al EEM y, también, tiene como índice de referencia el índice MSCI.

Sin embargo, es más amplio y, por lo tanto, diversificado: posee el doble de instrumentos: 1,745 vs. 822 del otro, sus costos son más bajos: 0.18% anual vs. 0.67% y tiene un 15% de exposición a pequeñas compañías (small-caps), vs. El 2 por ciento.

Otra alternativa es el iShares MSCI Emerging Markets Minimum Volatility ETF (EEMV), que duplicó su patrimonio en el último año y es menos volátil que el EEM, aunque tiene una exposición a países y sectores similares. Pero estructura sus inversiones con activos compensan sus rendimientos entre sí.

Además, posee un mejor rendimiento: el EEMV había subido en los dos años previos a esa fecha, mientras que el iShares MSCI Emerginag Market retrocedió en precios en el mismo lapso.

Una tercera opción es el WisdomTree Emerging Markets SmallCap Dividend Fund (DGS), que cuenta con 1,740 millones de dólares en activos, 570 empresas pequeñas de mercados emergentes en su cartera (small-caps) y las pondera en función de sus dividendos, reduciendo así su volatilidad en su portafolio.

Contrariamente a lo que uno podría esperarse, su volatilidad es menor a la del EEM. Actúa fuera de los mercados emergentes tradicionales agrupados en los BRICs (Brasil, Rusia, India y China) ya que tiene el 77% de su exposición en Taiwán, Corea del Sur, Malasia, Sudáfrica y Tailandia.

En tanto, por sectores, posee un 30% de en acciones de consumo, por lo que apunta más al sector interno de estos países que a sus exportaciones. Su costo anual de administración es del 0.63%.

Otra alternativa es el EGShares Emerging Markets Consumer ETF (ECON), con 1,190 millones de dólares en activos bajo manejo. A diferencia de IEMG y DGS, sólo invierte en acciones de consumo y cuenta con apenas treinta papeles, de los cuales diez representan el 50% de su portafolio. Esto último le dio resultado ya que superó ampliamente al EEM en los últimos 36 meses.

Finalmente, se encuentra el iShares MSCI Frontier 100 ETF (FM), que administra fondos por 532 millones de dólares, y no es un ETF de emergentes en sí, sino de mercados de frontera como Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Nigeria y Pakistán.

Su portafolio replica bastante bien al índice MSCI Frontier Markets 100 Index y ha recibido influjos en los últimos trece meses: en mayo de 2014 perdería sus posiciones en Qatar y Emiratos Árabes Unidos ya que MSCI ya los considerará mercados emergentes, por lo que aumentará su participación en Nigeria, Kuwait, Pakistán y la Argentina.

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