Este martes, en el 50 aniversario del viaje del hombre a la Luna, Jeff Bezos, fundador de Blue Origin y hasta el mes pasado director ejecutivo del gigante del comercio electrónico, Amazon, realizará su primer viaje al espacio. La semana pasada hizo lo propio el británico Richard Branson, a bordo del VSS Unity, fabricado por su empresa Virgin Galactic.    

De hecho, Branson ha negado que exista lo que los medios han llamado la “carrera espacial de los multimillonarios”, pero Bezos dio muestras de que no le sentó bien que el británico se haya adelantado a su viaje.  

El sábado en su cuenta de Twitter, Bezos dijo que los cohetes de Virgin Galatic no han sobrepasado en vuelos anteriores la llamada línea Karman y, por tanto, no es exacto decir que viajen al espacio.    

Desde hace años el empresario británico quiere contagiar a otros su interés por la aventura espacial. De hecho en el 2019, un año antes de la pandemia del Covid-19, anunció la fusión de Virgin Galactic con el fondo Social Capital Hedosophia (SCH) para crear la primera y única compañía del mundo de vuelos comerciales espaciales para personas, una operación valorada en 1,500 millones de dólares.  

El banco de inversión UBS destacó en uno de sus últimos reportes sobre el tema que con la llegada de los viajes al espacio se inició la carrera por un mercado que vale 340,000 millones de dólares. Los cuales se pueden convertir en un billón de dólares en las próximas dos décadas.  

Expone que además de los tradicionales mercados como los satélites, las aplicaciones gubernamentales y militares, se incrementará el mercado en varias industrias y ejemplifican que banda de internet a través de los satélites.    

Indicó que el número de inversionistas en el periodo 2000-2004 era de ocho, pasó a más de 93 inversores en el último lustro, de los cuales están involucrados 16 de los hombres más ricos del mundo.   

Hasta el infinito y más allá

Buzz Lightyear, Richard Branson, Jeff Bezos, Elon Musk y Buzz Aldrin, tenían un sueño, ir “al infinito y más allá. Todos encontraron la manera de seguir sus sueños y parece que todos lo lograrán.  

Richard Branson, lo hizo en días recientes, aunque muchos, dicen que no fue al espacio, que fue un viaje en avión muy alto. Elon Musk espera que a finales de año pueda mandar una nave al espacio, mientras que Jeff Bezos, viajará más lejos que Branson, el próximo 20 de julio, él dice, sí viajará al espacio. 

Para los analistas financieros y bursátiles, el de la carrera espacial es un negocio que en el largo plazo es prometedor, aunque hoy en día de las tres empresas que se dedican a explorar los viajes al espacio, (Virgin Galactic, Blue Origin y Space X, esta última de Musk, presidente ejecutivo de Tesla), solamente la primera es una empresa pública pero desde que desde que salió a Bolsa en el 2017 no ha tenido más que pérdidas.     

Alberto Carrillo, analista en Signum Research, dice que esta es una industria relativamente nueva la cual podría ser dividida en dos partes. Por un lado el turismo espacial y por el otro los servicios de logística (colocación de satélites y transporte de mercancía, conocido como shipping espacial).    

En la primera categoría está Virgin Galactic y en la segunda Space X. “El caso de Space X, de Elon Musk, es muy interesante pues en el 2020 facturó cerca de 2,000 millones de dólares en ingresos.   

Es, a decir de Carrillo, la empresa de viajes al espacio más rentable, aunque no se puede invertir en ella por el momento, pues no es una empresa pública.   

Tampoco lo es Blue Origin, que de hecho, es de la empresa que, menos información se tiene. “Está respaldada 100% por Amazon, por lo que por lo pronto no tiene problemas de recibir financiamiento”.  

Sin embargo, el entrevistado dice que en el caso de Space X, ya analiza salir a Bolsa en el futuro cercano.  

UBS destacó en el reporte “Invirtiendo en el Espacio” que la inversión en el negocio del exterior está en sus primeros niveles y el incremento de la llegada de capital dependerá de el costo, lo que representará barreras de entrada.  

Muchas inversiones en el espacio serán rentables en los años que vendrán y nos sorprendería no ver la llegada de oferta públicas debido a la intensidad del capital necesario. 

Para los muy ricos  

Alberto Carrillo explica que la de Virgin Galactic es una propuesta adelantada a su tiempo. Ofrece viajes al espacio para las personas que los puedan pagar, es decir, los ultra ricos.    

Aunque es la única empresa dedicada 100% a los viajes espaciales y que además, cotiza en Bolsa, sus números dejan mucho que desear, por lo cual el analista sugiere por el momento no invertir en ella y esperar algún tiempo.  

A diferencia de Space X, Virgin Galactic reportó en el 2020 ingresos por tan solo 238,000 dólares, “prácticamente nada”. Incluso ese año reportó pérdidas por 263 millones de dólares  

Además, desde 2017 a la fecha sólo ha tenido un viaje oficial. “No lo veo difícil que pueda crecer en el futuro, hay mucha gente interesada en realizar viajes turísticos al espacio y que cuentan con el presupuesto para ello”, asegura Carrillo. “Pero por lo pronto no”.  

Aunque ha tenido pérdidas desde que se hizo pública en el 2017, las acciones de la compañía en la Bolsa de Nueva York han ganado 214.26% pasando de 10.10 a 31.74 dólares cada una. Este año ha ganado 27.27 por ciento.    

A decir del analista de Signum Research esa ganancia que ha tenido este año se debe en parte a la manipulación que han hecho los accionistas en corto de las llamadas “acciones meme”, que han sido infladas por u grupoi de Reddit desde principios de este año.   

Otras de estas acciones han sido las de la cadena de cines AMC, así como la de la minorista de videojuegos y consolas, GameStop, entrfe otras.   

En ese sentido, aseguró, las acciones de Virgin Galactic han caído 34.35% en lo que va de julio en Wall Street debido a que “la burbuja de las acciones memes tronó”.   

Ante ello, Carrillo opina que es mejor esperar a que el negocio de los viajes espaciales madure y quizá esperar a una futura Oferta Pública Inicial (OPI) de Space X.    

José Luis de la Rosa, fundador de Quant-Dynamics y asesor independiente de inversiones, dice que Musk es pionero en inversiones dentro del negocio de viajes espaciales. De hecho, se ha enfocado en financiar sus proyectos con capital propio.  

Ha logrado contratos importantes con la NASA para desarrollar cohetes y lanzamiento de satélites y eso le ha favorecido para tener el capital suficiente para sus investigaciones y pruebas sin necesidad alguna de financiarse en mercados públicos”, comenta.  

Lo mismo ocurre con Blue Origin, de Jeff Bezos, dice De la Rosa, “pues ha tenido una fuente generosa de financiamiento por parte de Amazon, empresa que de por sí tiene finanzas muy sólidas, por lo que podrá seguir financiando sus proyectos espaciales sin ningún problema”.    

De hecho, Richard Branson fue el único en entrar a Bolsa en el 2017 para hacerse de fondos públicos para financiar sus proyectos.  

El entrevistado recordó que apenas la semana pasada, Virgin Galactic fue demandada por un grupo de inversionistas ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC por su sigla en inglés), principalmente por dar información engañosa. “Instrumentos que debieron ser contabilizados como deuda fueron contabilizados como capital”.  

José Luis de la Rosa explica que los tres millonarios han recibido sendas críticas por parte de la opinión pública recientemente. “Dicen que quieren convertir el espacio en un parque de diversiones para millonarios y que más que beneficiar a la humanidad es simplemente un juego de vanidad y de egos”.  

Ante todo, los analistas ven una a buena oportunidad de inversión en Virgin Galactic pero en el largo plazo. “Invertir en esas acciones para esperar rendimientos a corto plazo no es factible, pero a muy largo plazo sí es una buena opción. En una década será una industria muy rentable”.

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