La deuda del Gobierno Mexicano a largo plazo continúa siendo atractivo pues la tasa que se ofrece permanece alta tanto a nivel nominal como real, ante bancos centrales en el mundo llevando a cero su tasa de referencia.

El rendimiento del bono a 10 años en pesos es de 5.70%, según datos de Refinitiv. En un entorno de menor incertidumbre en los últimos meses, la prima que demanda el mercado ha bajado desde su máximo del año en 8.26%, reflejando mejores condiciones, aunque todavía atractiva.

“De marzo a la fecha la baja tiene que ver con la disminución del riesgo, no solo en México sino a nivel global. En marzo cuando se dio la pandemia se generó una mayor incertidumbre y subieron las tasas. También los recortes que ha hecho el Banco de México bajan las tasas que se ofrecen en bonos mexicanos”, explicó en entrevista Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.

La estratega detalló que todavía hay un diferencial importante respecto a otras economías desarrolladas, particularmente Estados Unidos, por lo que aun  hay atractivo en los bonos mexicanos.

Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero de Black Wallstreet Capital dijo que los bonos en México han seguido el comportamiento de los papeles a nivel global y es que muchos bancos centrales han flexibilizado sus políticas monetarias como respuesta a la pandemia y sus efectos en la economía, bajando las tasas de interés y la inyección de liquidez, esto conlleva un abaratamiento del dinero.

“Pese a la reducción en la tasa de interés, los instrumentos mexicanos siguen siendo atractivos ya que la tasa sigue siendo de las más altas en relación con otras naciones emergentes, además que México sigue manteniendo finanzas sanas”, abundó.

Aseveró que las tasas de interés a nivel mundial han bajado de manera sincronizada y la prima de riesgo que paga México sigue siendo alta.

En tanto, analistas de Scotiabank coincidieron que el mayor atractivo en deuda gubernamental mexicana está en los bonos a mayor plazo. En un webinar destacaron principalmente el atractivo de bonos a 10 y 30 años.

El bono a 30 años en pesos tiene un retorno de 7.010%, que descontando la inflación, ofrece una tasa real cercana al 3%, según datos de Refinitiv.

Otro punto a favor de la deuda gubernamental mexicana es que a pesar de los recortes que han hecho las calificadores este año al perfil crediticio de México, todavía mantiene su grado de inversión. En S&P su calificación es “BBB” con perspectiva negativa, con Moody’s es de “Baa1”, y con Fitch Ratings, es de “BBB-“ con perspectiva estable, según Reuters.

No obstante, una mayor inflación podría jugar en contra de la deuda gubernamental mexicana, según analistas de Ve por Más.

claudia.tejeda@eleconomista.mx