El mercado de bonos M continúa con su racha positiva, la cual recientemente se ha acentuado en los instrumentos de mayor duración (bonos con vencimiento en 10 años y más).

En lo que va del año, este mercado ha acumulado ganancias efectivas por revaluación e intereses de 2.23%, las que equivalen a una tasa anualizada de 5.82%; la parte media de la curva de rendimientos (bonos con vencimientos entre 3-5 años y 5-10 años) aún acumula las mayores ganancias del año (2.81% y 3.0%, respectivamente), aunque la parte larga ha venido cerrando dicha brecha con mayor rapidez en las últimas semanas.

El cambio de tendencia que ha llevado a una revaluación de los bonos M en los últimos meses ha sido posible gracias al buen desempeño de la inflación en México, a la relativa estabilidad de la paridad peso-dólar y a los descensos observados en las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

El último reporte trimestral de inflación del Banco de México afianzó un panorama favorable para los mercados de deuda local, al mantener ancladas las expectativas de inflación general y disminuir ligeramente las expectativas del componente subyacente.

La mejora en los pronósticos de inflación refleja el hecho de que la economía aún tiene holgura para crecer sin presiones inflacionarias, en tanto la brecha del producto -la diferencia entre el potencial económico y su estado observado– registrará un nivel de cero hasta los primeros meses del 2012, según las estimaciones del propio banco central.

Por su parte, en lo que va del 2011 el peso acumula una ganancia efectiva de 5.58% frente al dólar, que refleja el aumento observado en el precio de la mezcla mexicana y la importante acumulación de reservas internacionales.

Sin embargo, el tipo de cambio ha presentado movimientos encontrados en las últimas semanas, cuyo origen se asocia a la volatilidad que presentaron los precios de los commodities –especialmente del petróleo– en un volátil contexto internacional.

En fechas recientes se observa un proceso recurrente de revisiones a la baja en las calificaciones crediticias de los países mediterráneos en la eurozona.

El efecto de estas revisiones de calificación crediticia ha sido fortalecer la demanda de bonos del Tesoro de Estados Unidos con el consiguiente descenso en su curva de rendimientos, circunstancia que, de manera indirecta, ha favorecido el descenso de las tasas locales y la apreciación de las distintas emisiones de bonos M que circulan en el mercado local.

A pesar de las importantes ganancias acumuladas en los últimos dos meses, las perspectivas del mercado de bonos gubernamentales a tasas fija permanecen positivas.

En adición al incierto clima imperante en los mercados financieros internacionales, se tiene la terminación -en junio próximo- del estímulo monetario por parte de la Reserva Federal a la economía de Estados Unidos: las señales recientes de debilidad en la recuperación económica de ese país podrían acrecentarse con la terminación del estímulo monetario.

En este orden de ideas, la debilidad observada en los mercados accionarios podría prolongarse aún varias semanas para constituir una fuente adicional de recursos hacia el mercado de bonos M.

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