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¿Y la diplomacia mexicana?

Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?
No fue un resbalón aislado el nombramiento de Alberto Barranco, en lugar de Bernardo Barranco, como embajador en el Vaticano. AMLO había elegido a Bernardo, pero un error de algún burócrata provocó la llamada milagrosa a Alberto.
En diciembre de 2022 el presidente AMLO y la cabeza de la Misión Permanente de México ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente, se abstuvieron de expulsar a Irán del organismo de la ONU en defensa de los derechos de las mujeres.
Tres meses antes, la policía (del pecado) iraní asesinó a Mahsa Amini por haberse quitado el velo. Lo hizo en el interior de un Ministerio Público.
México fue equidistante, por llamarlo de alguna manera, frente a semejante acto inhumano. Detrás de los “principios de la política exterior” se esconden atrocidades.
Contenta y alegre, la entonces subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la cancillería, Martha Delgado, promocionaba en las embajadas de muchos países, lo que ella bautizó como Política Exterior Feminista. Experta en canto vernáculo, Delgado guardó silencio ante el papelón de México en Naciones Unidas.
Ahora que las matanzas del régimen iraní en las calles del país se cuentan por miles; en un principio, México se abstuvo en la ONU sobre una iniciativa de investigación respecto a las atrocidades. Finalmente votó a favor. Las violaciones a los derechos humanos no admiten decisiones trémulas.
Alejandro Gertz Manero repitió como música de organillero los “principios de la política exterior” para obtener el salvoconducto de senadores que lo llevará a Londres, ni más ni menos que como embajador.
¿De qué se tratan los principios de la política exterior mexicana? Por ejemplo, otorgar asilo a Betssy Chávez, acusada de participar en un golpe de Estado dirigido por el peruano Pedro Castillo.
O qué decir de Evo Morales, promotor de una insurrección en 2019 que cobró decenas de vidas en su intento fallido de mantenerse en la presidencia violando el referéndum que él mismo organizó en 2016 sobre la reelección. La mayoría de los bolivianos votó en contra, pero AMLO lo defendió.
El abrazo de Marcelo Ebrard con Evo Morales quedará grabado como una traición a la democracia boliviana.
Existe voluntad de parte del subsecretario Roberto Velasco, pero no le alcanza para negociar con Estados Unidos.
El libro de Mike Pompeo circula por el Departamento de Estado como manual de negociación con México. Ebrard le pidió no hacer público el acuerdo de facto de tercer país seguro.
No hay diques de contención frente a Trump. El crimen organizado en México beneficia a Trump.
La diplomacia en caída libre tampoco ayuda. Lo peor, se acaban los amigos en América Latina.

