La emisión de un bono híbrido, por 500 millones de dólares, que colocó Grupo Bimbo en los mercados internacionales la semana pasada, ayudará a disminuir los niveles de apalancamiento de la empresa, sin embargo no reduce la deuda con la rapidez que a las calificadoras les gustaría.

Fitch Ratings, Standard & Poor’s (S&P) y Moody’s esperan que la emisora de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) logre disminuir su nivel de apalancamiento que actualmente se encuentra en niveles de 3.7 veces deuda ajustada a EBITDA.

No obstante, los mismos reportes consideran que el nivel que logrará a finales de año rondará las 3.5 veces, comparado con los niveles presentados el año pasado, 3.8x y 3.6x para deuda ajustada total a EBITDA y deuda neta ajustada a EBITDA.

Citibanamex esperaba a principios del año que el apalancamiento de la panificadora más grande del mundo rondara las 3 veces. Destacó en un reporte que los menores pasivos de la firma reflejan presiones de las materias primas, coberturas cambiarias desfavorables y otros gastos. “Lo anterior continuará en el primer trimestre del año, pero a un menor ritmo. Recientemente redujimos nuestro estimado de utilidades para 2018”, expuso.

tipo de cambio afectó

En entrevista, Diego Gaxiola, director de finanzas de Bimbo, reconoció que la debilidad del peso respecto del dólar afectó el ratio de apalancamiento del último trimestre del 2017, sin embargo el fortalecimiento del peso en los tres primeros meses del año les ayudará a mejorar el nivel de deuda.

S&P tiene una perspectiva Negativa de la panificadora más grande del mundo, respecto de su calificación, debido principalmente a que su desendeudamiento es muy lento.

“Entendemos el punto, los números del cierre del año ahí están. Sin duda tuvimos un incremento en los pasivos por la combinación de las adquisiciones que realizamos como la de East Balt Bakeries,que tiene presencia en 11 países, y la de English Base Moffins, también en Estados Unidos”, destacó Gaxiola.

La compra, agregó en la entrevista que se realizó después de la colocación del bono, y la depreciación de la moneda mexicana incrementaron el ratio de deuda, pero Bimbo tiene el compromiso de comenzar la reducción del endeudamiento.

diversificACIÓN

Al hablar sobre el peso de las monedas en los resultados de Bimbo, Gaxiola destacó la diversificación geográfica en 32 países, lo que implica también ingresos. Destacó que casi 60% de los ingresos de la compañía vienen de economías desarrolladas y el resto, de países emergentes.

Y agregó: “Tenemos una exposición a nivel de tipo de cambio, por eso tenemos una política de cobertura muy estricta, muy disciplinada, en donde lo que hacemos, a través de instrumentos financieros, es tener certidumbre y mayor visibilidad en cuáles van a ser nuestros costos en la parte de los insumos que van a ser dolarizados”.

Sobre la inflación en México, el directivo reconoció que impactó en cierta medida y que buscan otros caminos para compensar los efectos en el costo de sus productos y no necesariamente a través de los precios.

de compras

Bimbo emitió un bono perpetuo por 500 millones de dólares que pagará a una tasa de 5.95 por ciento. Ese tipo de instrumento no tiene fecha de vencimiento y es la primera vez que una empresa de consumo lo coloca en el mercado, refirió Gaxiola.

Lo anterior, añadió el directivo, ayudó a mejorar la estructura de capital de la compañía, con el bono se prepagará deuda y se tendrá disponibilidad del 100% de las líneas comprometidas de crédito con los bancos por 2,000 millones de dólares.

“Y también contribuye de manera positiva a nuestro compromiso de tener un sólido grado de inversión”, explicó el directivo.

Diego Gaxiola abundó sobre el bono emitido y explicó que en la operación hubo más de 200 inversionistas institucionales interesados. “Creo que es un reflejo claro de lo que ha trabajado durante muchos años Grupo Bimbo, la disciplina financiera muy fuerte”.

Recordó que el año pasado colocaron en el mercado local  un bono por 10,000 millones de pesos, con una estructura diferente y dirigida principalmente a inversionistas locales.

El encargado de las finanzas de Bimbo reconoció que parte de los recursos captados será para pagar deuda de corto plazo que cae en el 2018 y fondearse para pagar algunas de las adquisiciones que ya concretaron.

En lo que va del año, el precio de la cotización de Bimbo ha caído 3.26%, desde 43.51 a 42.09, precio de cierre del viernes.

De los 16 analistas que siguen la acción, ocho recomiendan Compra, cuatro Mantener y tres Venta. Mientras que el consenso considera un precio objetivo para este año de 49.80 pesos por título.

Pagará parte de sus compras con bono

Con la emisión del bono híbrido perpetuo subordinado por 500 millones de dólares que colocó la semana pasada en mercados internacionales, se espera que Bimbo pague parte de sus adquisiciones.

Un ejemplo es la estadounidense East Balt Bakeries, por 650 millones de dólares en octubre del 2017. Esta compra representó su entrada a ocho países, además se dio paso a la nueva división Bimbo QSR.

En febrero de este año, la panificadora firmó un acuerdo para comprar a Mankattan Group, una pieza de panificación importante en China, misma que haría que Bimbo se convirtiera en el segundo jugador más grande del mercado.

Mankattan es productora y distribuidora de pan empacado, pastelitos, bollería y yudane, pan estilo japonés. Cuenta con una plantilla de 1,900 colaboradores, distribuye sus productos a Beijing, Shanghai, Sichuan, Guangdong y zonas conurbadas. Esto generaría sinergias en ventas pues “tiene presencia en cuatro mercados. Antes de esa adquisición teníamos presencia sólo en Beijing, con lo cual vamos a expandirnos a tres mercados nuevos en China”, expresó Diego Gaxiola, director de Finanzas de Bimbo.

Grupo Bimbo cuenta con presencia en 32 países de los cuales 60% son economías desarrolladas, mientras que 40% restante son economías emergentes.

Bimbo representa 3.2% de la industria panificadora en el mundo, equivalente a 415,000 millones de dólares. (Estephanie Suárez)

estephanie.suarez@eleconomista.mx