El mercado mundial de bonos verdes marcó un nuevo récord anual en el 2017, al cerrar con un crecimiento de 78% respecto a lo logrado en el 2016.

Las expectativas fueron superadas al alcanzar la cifra de 155,400 millones de dólares en emisiones durante todo el 2017 desde los 130,000 que se proyectaban inicialmente, de acuerdo con información del Climate Bonds Initiative (CBI).

Para este año, el pronóstico del CBI es que la actividad se incremente hasta llegar a 250,000 o 300,000 millones de dólares, lo cual representaría un alza de 61 a 93% frente a lo reportado en el 2017.

El crecimiento de este año fue impulsado por la llegada de nuevos emisores, así como por oferta de bonos soberanos.

meta al 2020

El CBI avaló el crecimiento mundial de 78% del año pasado frente a lo registrado en el 2016, cuando diversos emisores recaudaron 87,200 millones de dólares; no obstante, advirtió que todavía falta un largo camino por recorrer para alcanzar el objetivo de 1 billón de dólares hacia el 2020, para un mercado que apenas cumplió 10 años de existencia.

“En adelante hay tres años vitales para alcanzar el hito de 1 billón de dólares en finanzas verdes para finales del 2020. Aunque los resultados del 2017 proporcionan algunos fundamentos, la cifra debe duplicarse de nuevo para finales de esta década”, sostuvo Sean Kidney, director general y cofundador de CBI, una organización mundial sin fines de lucro que impulsa el crecimiento del mercado de bonos de carbono.

CBI consideró que durante este año será aún más relevante la participación de jugadores del sistema financiero como bancos, aseguradoras, empresas e inversionistas institucionales para lograr el vital objetivo de inversión climática para el 2020.

“Los bonos verdes, herramientas de financiamiento de la deuda que tradicionalmente se han utilizado para aumentar el capital a largo plazo con bajo riesgo, pueden estar respondiendo a la demanda de un cambio de comportamiento en el sector financiero”, escribió en un artículo el profesor de Finanzas y Banca Sostenible en la Universidad de Waterloo en Ontario, Canadá, Olaf Weber.

“Los bonos verdes —continuó— no sólo ofrecen rendimientos financieros similares a los bonos comunes, sino que también permiten un retorno verde de bonificación de sus inversiones. Estos incentivos morales adicionales podrían estar comenzando a crear una conciencia social y ambiental en el sector financiero en la lucha contra el cambio climático. Lo que es aún más emocionante es que la transformación hacia un sistema financiero bajo en carbono está sucediendo simultáneamente en todo el mundo”.

Weber consideró que los gobiernos tienen un papel clave que desempeñar en la transición de este mercado, ésta podría ser impulsada por economías emergentes como China. Aunque el pendiente es que el mercado esté sujeto a un estándar y certificación universal.

Los bonos verdes son instrumentos de deuda que se colocan en los mercados para financiar exclusivamente proyectos de los sectores de energía renovable, transporte limpio, construcción sustentable, tratamiento de agua, agricultura, que contribuyan a reducir los daños del cambio climático.

Algunas tendencias que marcarán este año

mayor demanda de países desarrollados y emergentes

Esto, ante la necesidad de más gobiernos de financiar proyectos que mitiguen los efectos del cambio climático y cumplan con sus compromisos asumidos con el Acuerdo de París para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero.

Avances en estándares internacionales comunes y definición de bonos verdes

Se espera que para la primera parte del 2018 el mercado europeo presente los principios en materia de financiamiento sostenible. Esta iniciativa también está en curso en el mercado de México, Argentina, Indonesia, India, Nigeria y Kenia.

Emisiones subsoberanas continuarán impulsando el mercado

Las proyecciones apuntalan a los gobiernos municipales de los Estados Unidos dominando el mercado con emisiones millonarias.

Reguladores seguirán innovando.

Mediante políticas flexibles e incentivos, como se ha visto con las directrices de la Comisión Europea de menores requisitos de capital para préstamos para proyectos de energía, edificios eficientes y autos eléctricos.

2017 fue el año de los bonos soberanos: CBI

Tras la emisión de Francia, Fiji y Nigeria recurrieron al financiamiento verde en el 2017. La participación de estas tres naciones abrirá la puerta para que los países que integran el Grupo de los 20 (G 20) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se conviertan en emisores en este año. Francia emitió  7,000 millones de euros (alrededor de 10,700 millones de dólares) con un plazo de 22 años a un cupón de 1.75% para financiar proyectos de energía renovable y para apoyar la lucha contra el cambio climático.

Siguió Fiji, que emitió un bono verde por 50 millones de dólares para apoyar la mitigación y adaptación al cambio climático, mientras que Nigeria se convirtió en la primera nación africana en emitir un bono verde soberano por 30 millones de dólares.

“Se espera que la tendencia continúe en el 2018. Como potenciales emisores están Bélgica, Suecia, Marruecos, Kenia, entre otros”, sostiene el CBI a través del reporte Green Bond Highlights 2017.

La firma internacional de abogados White & Case considera que los gobiernos comienzan a darse cuenta de que los bonos verdes ofrecen fácil acceso a un fondo de financiamiento grande y diverso para financiar proyectos de infraestructura, lo que permita cumplir con sus obligaciones ambientales.

“La solidez crediticia de las emisiones soberanas, junto con la capacidad para hacer emisiones a gran escala, los hace atractivos para los inversores. Además, los países mantienen una posición única para crear políticas que incidan directa e indirectamente en el mercado, como crear incentivos fiscales para que estos instrumentos de deuda sean más atractivos para los inversores”, indica en un reporte White & Case.

México entra al top 10 de emisiones

Con únicamente la emisión del bono verde para financiar la construcción del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), México se mantuvo en el top 10 de emisores globales de bonos verdes en términos de monto recaudado.

El bono verde del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México por 4,000 millones de dólares posicionó a México en el noveno lugar de la lista, muestra el reporte Green Bond Highlights 2017 del Climate Bonds Initiative (CBI).

Dicha cantidad se sumó a los 2,000 millones de dólares recaudados con dicho instrumento en el 2016.

La oferta del 2017 se colocó en dos tramos, uno por 1,000 millones de dólares a 10 años con una tasa de 3.875% y el segundo por 3,000 millones a 30 años y a una tasa de 5.50 por ciento.

El NAICM será el segundo aeropuerto más grande en construcción en el mundo y tendrá un costo de obra de 169,000 millones de pesos.

Será la obra más emblemática de este siglo para México, que destaca por su construcción sustentable, que incorporará fuentes de energía renovable, eficiencia en el consumo de agua potable, entre otras cualidades verdes.

Nuevos emisores impulsan al mercado global

Tres países, Estados Unidos, China y Francia, representaron 56% del total de emisiones en el 2017.

La actividad durante el año pasado reflejó que el mercado se está abriendo a nuevos emisores e instrumentos financieros como los valores respaldados por hipotecas verdes, según el reporte del Green Bond Highlights 2017.

Las más de 1,500 colocaciones de bonos verdes registradas corrieron a cargo de 239 emisores, de los cuales 146 acudieron por primera vez al mercado para colocar un bono verde.

Todos ellos provinieron de 37 países de todos los continentes, con 10 nuevos participantes, incluidos Nigeria, Fiji, Malasia, Argentina, Emiratos Árabes Unidos, Lituania y Suiza.

Energía, a la cabeza

El reporte del CBI reveló que las inversiones en energías renovables siguieron destacando en la demanda, con 33% de todo lo recaudado en el 2017, aunque fue menor a 38% del volumen reportado en el 2016.

Mientras que el financiamiento en la construcción verde o edificios con bajo consumo de carbono y eficiencia energética fue el segundo sector más relevante y representó 29% de todo lo levantado, lo que equivale a una demanda de 2.4 veces superior a la del año previo.

“Con una multitud de acuerdos ferroviarios y de metro urbano, las asignaciones para el transporte bajo en carbono casi se duplicaron en volumen. La tendencia a financiar una gama cada vez más diversa de proyectos continúa”, refiere el reporte.

El sector del transporte limpio se colocó en el tercer segmento en materia de colocaciones, con un monto recaudado de 13,000 millones de pesos, equivalente a 15% del total emitido.

La demanda de financiamiento a proyectos de tratamiento de residuos, uso de la tierra y adaptación continúo con menor ritmo principalmente.

“Por la falta de definiciones claras sobre qué tipos de proyectos califican”, cita el documento emitido por el CBI.

EU, el número uno en el 2017

Tres países —Estados Unidos, China y Francia— representaron 56% de la emisión de bonos verdes del 2017.

A pesar de las políticas anticlimáticas implementadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ésta fue la nación número uno en colocaciones de bonos verdes.

China fue el segundo mayor emisor de bonos verdes, seguido por Francia.

México ocupó el noveno lugar con la emisión del bono verde para el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Alemania, España, Suecia, los Países Bajos, India y Canadá ocuparon posiciones entre los  10 emisores principales, quedando fuera el Reino Unido.

En este 2018 se espera que Japón se convierta en el nuevo protagonista del mercado de bonos verdes. Está a punto de anunciar una importante emisión.

Destaca India que duplicó el volúmen para llegar a los 4,300 millones de dólares, impulsado por las emisiones respaldadas por el gobierno.

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