La petrolera saudí Aramco revisó el fin de semana a la baja sus objetivos de entrada en Bolsa y anunció un objetivo de valorización de 1.7 billones de dólares, lejos de los 2 billones a los que aspiraba el príncipe heredero.

Aramco anunció en un comunicado que prevé sacar a la Bolsa de Riad 1.5% de su capital, que podría suponer ingresos de entre 24,000 y 25,500 millones de dólares.

Se trata de un objetivo revisado a la baja en relación con la valorización de 2 billones de dólares que había llegado a prever el príncipe heredero Mohammed bin Salman.

Sin embargo, la operación está a la altura de la mayor salida a Bolsa de la historia, la de la compañía china Alibaba que en el 2014 recaudó 25,000 millones de dólares en la Bolsa de Nueva York.

El domingo fue el primer día del periodo de suscripción que durará hasta el 4 de diciembre. El precio final de la acción será decidido el 5 de diciembre, según el prospecto publicado por la empresa hace una semana.

Aramco, que produce cerca de 10% del petróleo mundial, es la principal fuente de ingresos del Reino de Arabia Saudita, que además es el primer exportador mundial de petróleo, y sus ingresos son claves de la estabilidad económica y social del país.

Su introducción en Bolsa, varias veces aplazada, es la piedra angular del plan de reformas del príncipe heredero para diversificar la economía del país.

Reformas

La salida a Bolsa de la petrolera es la principal medida de ese plan de reformas del príncipe heredero. La economía del reino saudí es muy dependiente del petróleo.

Según la agencia de calificación financiera Standard & Poor’s, la operación podría permitir a Arabia Saudita consolidar su situación financiera: “Si los fondos reunidos se usan de manera eficaz podrían permitir al país apoyar el crecimiento a largo plazo”.

“El precio anunciado por Aramco es un compromiso razonable y permitirá vender” las acciones, indicó en Twitter Tarek Fadlallah, director ejecutivo para Oriente Medio de la compañía de gestión de activos Nomura.

Arabia Saudita está haciendo esfuerzos para que la salida a Bolsa de Aramco sea un éxito, incitando a invertir a las ricas familias saudíes y a los actores institucionales como “deber patriótico”.

Sólo locales

La semana pasada, el jeque Abdulá al Mutlaq, uno de los miembros de la mayor instancia religiosa del país, alentó a los saudíes a invertir en una cadena de televisión local afirmando que está permitido por el Islam y que incluso algunos líderes religiosos participarán en la salida a Bolsa.

Inverionistas y expertos esperaban un plan inicial de introducción en Bolsa de Aramco en dos fases, la primera, la salida a Bolsa de 2% del capital en Tadawul (el principal índice de la Bolsa de Riad) y luego una salida de 3% en una Bolsa internacional.

Pero, finalmente, la petrolera informó que por el momento no contempla la salida internacional.

Los inversionistas, únicamente saudíes por decisión de la compañía, podrán suscribir hasta 0.5% de participaciones hasta el 28 de noviembre, mientras que el periodo para suscriptores institucionales irá hasta el 4 de diciembre.

Un día después se anunciará el precio final de las acciones y el excedente de la OPI , si corresponde, se anunciará antes del jueves 12 de diciembre. Después de esta colocación, Aramco no emitirá más acciones durante seis meses.

En el país árabe, los bancos se han puesto en contacto con sus clientes para ofrecerles “facilidades financieras” para que aprovechen las estas facilidades en la OPI de Aramco.