El incremento de los precios de las materias primas continúa avanzando en lo que va del cuarto trimestre del año, con la expectativa de que sigan subiendo, lo que podría generar más presiones inflacionarias a nivel global.

El trigo lidera las ganancias entre los principales granos del mercado de materias primas, puesto que registra un crecimiento de 12.54% desde el 30 de septiembre hasta este jueves 2 de diciembre, para venderse en 8.16 dólares por bushel (saco de 25 kgs. aproximadamente).

Por su parte, el maíz se vende en 5.76 dólares por bushel, lo que representa un alza de 7.48% entre octubre y noviembre. Tanto el trigo como el maíz han sido empujados por una mayor demanda por países como Egipto y Argelia.

Ana Azuara, analista de Materias Primas en Banco Base, explicó que “las expectativas en relación a la producción de algunos granos mejoró, ahora que la temporada de producción de granos es en el hemisferio sur, parece que hay buenas cosechas y condiciones climáticas”.

Agregó que la cotización de la soya y el maíz sigue en línea con los precios del petróleo, ya que dichas materias primas son utilizadas para la producción de biocombustibles y el crudo se ha visto afectado durante el último mes.

El maíz y el trigo van a seguir conservando sus ganancias en comparación a como cerraron el año previo, hacía adelante va a depender mucho de las condiciones climáticas”, dijo la especialista.

El precio de los granos seguirá fluctuando como lo ha hecho hasta ahora, debido a factores como la inflación, el cambio climático y el aumento en los precios de energéticos.

Metales industriales, fuertes

Similar a la tendencia de las materias primas agrícolas, los metales industriales siguen avanzando en lo que va del cuarto trimestre del 2021. El zinc se vende en 3,159.75 dólares por tonelada métrica, con un incremento de 5.75% en los últimos dos meses, mientras que el precio del plomo ha avanzado 7.36% y cotiza en 2,246.50 dólares por tonelada. 

La mayor alza en el cuarto trimestre es del níquel, de 11.06% para venderse en 19,920 dólares la tonelada métrica. En el año gana 19.7 por ciento. 

El alza de las materias primas no termina, lo que genera mayores costos para las empresas y por tanto un aumento en los precios de los productos finales, lo que seguirá generando presiones inflacionarias para las economías.

“Hacia adelante, se espera que continúe la volatilidad en el precio de los metales industriales derivado de la crisis energética, la escasez en los suministros, causados por los cuellos de botella y los cierres a la producción, la nueva variante del coronavirus, las presiones inflacionarias y de los efectos que puede traer al crecimiento económico global”, indica Banco Base en un reporte.

Carlos Hernández, analista senior en Masari Casa de Bolsa, explicó que “el canal alcista procede de factores fundamentales y coyunturales. En primer lugar está el el dinamismo que registran muchas economías de Europa, Asia y Estados Unidos, lo cual, se traduce en una demanda consistente”.

En segundo lugar, “los cuellos de botella siguen impulsando los costos de administración que inciden al precio final. Los precios del productor a nivel global se han mantenido con tasas de crecimiento anual superiores al 7%”, agregó el especialista.

Aversión al riesgo

En el caso de los metales preciosos, hay una tendencia negativa, aunque la aversión al riesgo ha empujado a los inversionistas a buscar activos de refugio como el oro, que se vende en 1,769.70 dólares por onza, aunque en el trimestre solo acumule un avance de 0.64 por ciento. 

La plata, por su parte, tiene un leve incremento de 1.62% entre octubre y noviembre, y se vende este jueves en 22.41 dólares por onza. El platino y paladio se desploman 2.76 y 6.18% respectivamente, ante la preferencia de los inversionistas por otros activos. 

Entre los metales industriales, el aluminio tuvo descensos en su precio por 8.75% en octubre y noviembre, aunque en lo que va del año su tendencia es alcista con un 32.6% de aumento.

En lo que va del cuarto trimestre la soya es el único grano con decrementos, ubicándose con una caída de 0.90%, pues pasó de 12.56 a 12.44 dólares por bushel.

De acuerdo con Banco Base, “un escenario de inflación es bueno para el oro ya que suele ser considerado una cobertura contra la inflación, pues aumenta su valor a medida que disminuye el poder adquisitivo del dinero”.

El incremento en la aversión al riesgo global es derivado de una nueva variante del coronavirus y la entrada en vigor de restricciones de movilidad ante un aumento acelerado en el número de contagios.

“Lo anterior es un riesgo para la recuperación económica global puesto que podría causar más problemas en las cadenas de suministros, cuellos de botella y desacelerar el consumo de las familias”, aclaró Banco Base en un reporte.

Carlos Hernández consideró “que sí hay elementos transitorios para las presiones inflacionarias que estarán vigentes por lo menos la primera mitad del 2022, pero también hay factores estructurales que podrían estar teniendo un mayor periodo de afectación a nivel global”.

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