El sector automotriz está sintiendo los estragos que la crisis de deuda de la zona euro y la debilidad económica tienen sobre la demanda, provocando que diversas empresas recorten sus estimados de ganancias para este año, golpeando al mismo tiempo la cotización de sus acciones.

El banco de inversión Goldman Sachs redujo sus perspectivas de ganancias para Daimler, la productora de la lujosa marca Mercedes-Benz, hasta 7% a partir de ahora y hasta el 2014. Además, recortó sus estimaciones para las utilidades de BMW, provocando que sus acciones cerraran con una caída de 1.4 por ciento.

Daimler informó que planea recortar la producción de su mayor planta de Sindelfingen, en Alemania, debido a que las ventas de sus vehículos Mercedes-Benz se han visto deterioradas por la actual situación económica.

La empresa declaró que elaborará un plan de ahorro de costos, el cual podría ascender a más de 1,000 millones de euros, pero no incluirá recortes de empleos.

Ante las declaraciones, sus acciones terminaron la jornada con un descenso de 1.6 por ciento.

En el mismo sentido, Volkswagen emitió un comunicado diciendo que las condiciones empresariales se han vuelto más difíciles en medio de un declive del mercado automotriz y es que en agosto, las ventas de automóviles en Europa cayeron 8.9%, hilando 11 meses de caídas.

Tras las declaraciones de la empresa, sus títulos llegaron a descender hasta 3% para luego recortar sus pérdidas y cerrar con una pérdida de 0.69% a 136.20 euros.

Los comentarios de la empresa preocuparon a los inversionistas debido a que VW se ha desempeñado en este año mejor que sus competidoras en Alemania.

Por otro lado, Toyota y a Nissan anunciaron un recorte de su producción en China, debido a que las relaciones con Japón se han deteriorado luego de que éste país compró un grupo de islas deshabitadas en el Mar de China Oriental, provocando protestas en China

Se espera que los cierres reduzcan la producción de ambas compañías en más de 20,000 unidades en septiembre.