La cotización de Abengoa ha reflejado un comportamiento prácticamente plano durante todo el año, con la excepción de un periodo de apenas medio mes.

Eso sí, en este periodo el desplome fue tan brusco que tanto las acciones clase A como las B siguen siendo las más castigadas de toda la Bolsa española en el 2017, al acumular pérdidas próximas a 90 por ciento.

La inyección de los fondos necesarios para reforzar los balances de la compañía provocó una multimillonaria lluvia de acciones en marzo. La cotización de Abengoa asimiló esta avalancha de acciones ajustándose a la dilución próxima a 95% correspondiente al proceso de refinanciación.

En ocho jornadas, desde el 28 de marzo hasta el 6 de abril, las acciones clase B de Abengoa se hundieron 94%, hasta los 0.015 euros. Desde entonces han cerrado todas las jornadas entre los 0.017 y los 0.011 euros.

Ayer cerró en el rango más bajo de esta horquilla, 0.011 euros. El goteo bajista de las últimas jornadas ha dado paso a un rally que ha alcanzado 9%, hasta los 0.012 euros.

Las acciones de Abengoa se han disparado este martes 37.9%, hasta los 0.04 euros.

Venta de su filial estrella

Los inversores han recuperado el interés por Abengoa en previsión de una inminente venta de su negocio en Estados Unidos. Según publica Expansión, el grupo pretende desinvertir en Atlantica Yield, su filial estrella, antes de la junta del próximo viernes.

Los gestores del grupo planean dos opciones para hacer efectiva la venta. Una de ellas sería traspasar directamente 41% de Abengoa en Atlantica Yield a los fondos, entre los que destacaría Brookfield. La segunda vía implicaría colocar la participación en bloques en el mercado. A precios de mercado, este 41% podría rondar los 800 millones de euros.

Los ingresos de la venta de su filial estadounidense supondrían una inyección destacada a una compañía que, con las subidas que se ha anotado, vuelve a acercarse al umbral de los 300 millones de euros de capitalización.