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110 años de devaluaciones
En los últimos meses hemos visto una gran presión sobre la cotización del peso mexicano, como resultado de un contexto internacional adverso. La drástica caída en el precio internacional del petróleo, problemas geopolíticos como el que persiste en Ucrania, la crisis económica en Grecia, que parece no tener fin, y el próximo inicio del ciclo de alza en las tasas de interés en Estados Unidos, han impactado el desempeño de las monedas de países emergentes y el peso mexicano no ha sido la excepción.
A pesar de este entorno altamente complicado, la depreciación del peso ha sido de tan sólo 6.4% en lo que va del año, lo que refleja un movimiento relativamente ordenado de la divisa mexicana y muy distante de las megadevaluaciones que se han registrado en el país en el último siglo.
De hecho, la primera megadevaluación en nuestro país, definida ésta como una pérdida de valor de la moneda de 100% o más, se presentó en 1905, por lo que en este año se está conmemorando el 110 aniversario de la primera devaluación del peso mexicano frente al dólar.
Hoy nos parece muy lejano el lapso de tiempo en el que el peso mexicano tenía el mismo valor que un dólar estadounidense. Entre 1867 y 1873, el bimetalismo instrumentado desde la colonia y hasta el gobierno de don Benito Juárez se basó en la condición de que tanto el peso como el dólar debían tener una equivalencia de 150 centigramos de oro puro o su equivalencia en plata, lo que permitió que la paridad entre ambas monedas fuera de 1:1.
Los conflictos políticos y las guerras internas en nuestro país ocasionaron que las monedas de plata tuvieran una menor circulación que las monedas de oro, principalmente porque éstas últimas comenzaron a ser objeto de atesoramiento y exportación. Debido a este fenómeno, a partir de 1873 la cotización de la plata en términos del oro empezó a descender, razón por la cual la paridad 1:1 entre el peso y el dólar comenzó intrínsecamente a cambiar.
La eventual desaparición de las monedas de oro, debido al proceso de atesoramiento, y la depreciación del peso plata frente al oro y al dólar, ocasionaron que en un lapso de 30 años el valor del peso cayera 50% con respecto al dólar.
De esta forma, la relación 1:16.5 entre el oro y la plata establecida en 1867 paulatinamente se fue modificando hasta alcanzar un nivel de 1:32 en 1903, lo que derivó en que el gobierno fijara en 1905 una nueva paridad de 1:2, con una nueva equivalencia de 75 centigramos de oro puro por cada peso. Así, es precisamente en 1905 cuando se presenta en México la primera devaluación, con una pérdida de valor de 100% de la moneda nacional.
Durante los siguientes años se presentaron diferentes eventos domésticos que afectaron la paridad entre el peso y el dólar, destacando la lucha armada del periodo revolucionario. Aunque el patrón oro funcionó de manera correcta entre 1918 y 1920, la crisis económica mundial ocasionó que las exportaciones de nuestro país disminuyeran drásticamente, lo que resultó en que las monedas de oro comenzaran a escasear nuevamente, de manera tal que en 1921 se presentó el final del patrón oro y se da inicio a la acuñación de pesos pla ta, cuyo valor intrínseco era inferior a su valor real.
En 1931, se habilita formalmente la circulación de los billetes emitidos por el Banco de México y las monedas de plata como únicos medios de pago. Este periodo es importante en la historia económica del país ya que es la primera vez que se adopta un sistema de libre flotación. Efectivamente, en 1931 las autoridades financieras del país adoptan un esquema de determinación del tipo de cambio que fue resultado de la interacción de la oferta y la demanda de la moneda estadounidense.
Después de cinco devaluaciones entre 1933 y 1954, el tipo de cambio se ubicó en 1:12.5, cotización en la que se mantuvo durante 22 años. No obstante, en este periodo el país generó una fuerte dependencia con el exterior, no sólo en aspectos comerciales sino también financieros, toda vez que el déficit comercial se financió con un alto endeudamiento de los sectores público y privado que vulneró la cuenta de capital de la balanza de pagos.
Las condiciones económicas de México en los primeros años de la década de los 70, que marcaron el fin de la etapa denominada desarrollo estabilizador, hicieron que la paridad de 12.50 pesos por dólar (pd) se volviera artificial, al grado que en 1976 la cotización se volvió insostenible y en agosto de ese año, cuando nuevamente el déficit en cuenta corriente alcanzó niveles sin precedentes, se suspende la cotización de 12.50 pd y se adoptó nuevamente un esquema de libre flotación, lo que llevó la paridad a 19.50 pd, es decir, una devaluación de 56 por ciento.
Durante la década de los 80 y 90 continuó la historia de las devaluaciones en México como resultado de diferentes combinaciones de desequilibrios macroeconómicos. Entre 1991 y finales de 1994, se adoptó un esquema novedoso de bandas de flotación que brindó certidumbre a los movimientos del tipo de cambio, sin embargo, a lo largo de 1994 se presentaron diferentes acontecimientos políticos en el país, que al combinarse con el incremento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, motivaron una profunda salida de capitales y el agotamiento del sistema de bandas.
De esta manera, ante la casi total desaparición de las reservas internacionales, la Comisión de Cambios decidió adoptar nuevamente un esquema de libre flotación el 22 de diciembre de 1994, lo que se tradujo en una devaluación superior a 20% en un solo día, toda vez que el tipo de cambio pasó de 3.98 a 4.8 pd.
El estudio de las devaluaciones en nuestro país nos lleva básicamente a dos conclusiones. La primera es que a lo largo de 110 años de devaluaciones, el esquema de libre flotación es el que ha mostrado tener mayores virtudes para la economía del país, ya que permite conocer el valor verdadero de la moneda. La segunda es que el contar con sólidos fundamentos macroeconómicos es la mejor manera de valorizar la moneda.
Manuel Guzmán M. es director ejecutivo de Administración de Portafolios y Estrategia de Inversión de Intercam Grupo Financiero.