Lectura 3:00 min
Turismo comunitario gana fuerza en el Tianguis Turístico 50
El turismo comunitario coloca a las comunidades como operadoras de experiencias turísticas, con impacto en ingresos locales, conservación ambiental, identidad cultural y desarrollo regional.

Artesano tejiendo una bolsa.
En Acapulco, Guerrero, en el marco del 50 aniversario del Tianguis Turístico, el turismo comunitario comenzó a ocupar un lugar más visible en la política turística de México. Su lógica es distinta al modelo tradicional: las comunidades no sólo reciben visitantes, sino que diseñan, operan y administran experiencias vinculadas con su territorio, su cultura y sus recursos naturales.
De acuerdo con ONU Turismo, el turismo rural es una actividad en la que la experiencia del visitante se relaciona con productos vinculados a la naturaleza, la agricultura, las formas de vida y las culturas rurales, en entornos no urbanos con baja densidad demográfica y estructuras sociales tradicionales. Esa definición permite entender la base sobre la que se construye el turismo comunitario: experiencias locales, gestión territorial y participación directa de la comunidad.
Te puede interesar
En el caso mexicano, el modelo tiene un componente adicional: la organización colectiva. En entrevista con El Economista, Angelina Martínez Pérez, representante del turismo comunitario y gerente de Expediciones Sierra Norte, touroperadora comunitaria de Oaxaca, al señalar que este esquema es resultado de décadas de trabajo de mujeres y hombres que han construido una forma distinta de hacer turismo.
Un modelo con impacto económico local
El turismo comunitario importa porque puede cambiar la forma en que se distribuye la derrama turística. Cuando una comunidad opera senderos, cabañas, recorridos, alimentos, guías locales o experiencias culturales, una mayor parte del ingreso permanece en el territorio.
En Oaxaca, la Sierra Norte es uno de los ejemplos más desarrollados. Martínez explicó a El Economista, que las comunidades han construido rutas de caminata, ciclismo de montaña, hospedaje rural y experiencias vinculadas con la naturaleza. La diferencia no está sólo en el producto turístico, sino en quién lo controla: la comunidad.
Este modelo también ayuda a diversificar la oferta del país. Dijo que México no sólo compite con sol y playa. También cuenta con bosques, selvas, montañas, pueblos indígenas, gastronomía, medicina tradicional, rutas culturales y formas de vida que pueden integrarse a una cadena de valor turística con mayor participación local.
Coordinación pública y social
En el marco del aniversario número 50 del Tianguis Turístico, la titular de Turismo de México, Josefina Rodríguez Zamora, colocó este enfoque dentro de una agenda de coordinación pública y social.
Hoy más que nunca, la coordinación entre federación, estados y municipios es fundamental para consolidar un turismo que genere bienestar y Prosperidad Compartida en todo el país; cuando trabajamos en unidad, el turismo se convierte en una herramienta real de desarrollo para nuestras comunidades", dijo Josefina Rodríguez.
También sostuvo que el trabajo conjunto del sector público, privado y social es clave para ampliar los beneficios del turismo:
Reto: crecer sin perder el control comunitario
El reto será escalar el modelo sin convertirlo en una oferta turística extractiva. Martínez explicó que para las comunidades, la clave está en conservar la gestión local, proteger los ecosistemas y evitar que la intermediación reduzca los beneficios económicos.
Martínez Pérez insistió que al plantear que el turismo comunitario no debe verse como una tendencia. Es una forma de desarrollo con identidad, organización y arraigo. Su llamado a los compradores turísticos fue recorrer montañas, selvas y bosques, pero también mirar a quienes han cuidado esos territorios por generaciones.
En términos económicos, el turismo comunitario puede fortalecer empleos locales, integrar a mujeres y jóvenes, promover consumo interno y ampliar la oferta turística de México. Su valor no está sólo en atraer visitantes, sino en convertir al turismo en una herramienta de desarrollo regional, concluyó Martínez



