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Sordera en México: entre el rezago del diagnóstico y el acceso a tratamientos
El tamiz auditivo neonatal es una prueba rápida y segura para detectar problemas de audición o sordera de forma temprana

Un niño diagnosticado a tiempo puede integrarse al sistema escolar regular sin requerir apoyo especial.
La hipoacusia es una condición de salud de alta relevancia en México. Su incidencia al nacimiento (de 2 a 3 casos por cada 1,000 nacimientos) hace relevante el priorizar pruebas desde edades tempranas.
En entrevista para El Economista, el Doctor Gonzalo Corvera Behar, fundador y director del Instituto Mexicano de Otología y Neurotología (IMON), explicó que la sordera en México enfrenta grandes retos principalmente por el retraso en su detección, destacando que el tamiz auditivo neonatal aún no es obligatorio.
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“El principal obstáculo en la atención de la sordera infantil radica en la falta de obligatoriedad y cobertura universal del tamiz auditivo neonatal en la totalidad de los hospitales del país. Aunque se trata de una prueba rápida y automatizada que evalúa las células del oído interno, su omisión posterga el diagnóstico”, explica el doctor.
“Cuando la sordera congénita profunda no se atiende en los primeros dos años de vida, se pierde la ventana crítica para la adquisición natural del lenguaje. Un niño diagnosticado e intervenido a tiempo puede integrarse al sistema escolar regular sin requerir maestros de apoyo especial”.
Señales de alerta
Sin embargo, el Doctor Corvera indica que ante la ausencia de tamizaje, hay señales que los padres deben tomar en cuenta en el desarrollo del menor como:
- La falta de vocalizaciones al mes de edad.
- Orientación de la mirada a los 2 meses con sonidos. Reconocimiento de voz de la mamá e inflexión a los 4 meses. Respuesta a su nombre a los 5 meses. Reconocimiento de palabras básicas a los 6 meses.
- Es de destacar que en la etapa escolar, la sordera leve o moderada suele confundirse con problemas de atención, fatiga o conducta agresiva.
De tal manera que su detección temprana es fundamental, recomendándose el uso de auxiliares auditivos entre los tres y seis meses de edad, o la colocación de un implante coclear durante el primer año de vida para garantizar un desarrollo lingüístico y escolar normal.
Etapas
De acuerdo con el Doctor Corvera, las causas de la sordera varían según la etapa de la vida:
- Población infantil y recién nacidos: Predominan los problemas genéticos recesivos (donde los padres no suelen presentar antecedentes, pero transmiten la combinación genética), además de la hipoxia neonatal y diversas complicaciones congénitas no genéticas.
- Infancia y etapa escolar: La pérdida auditiva o retraso en el lenguaje puede derivarse de infecciones recurrentes de garganta, anginas y adenoides, o bien de enfermedades virales prevenibles por vacunación como el sarampión, las paperas y la varicela.
- Jóvenes y adultos: Debido al impacto del ruido intenso, el uso de audífonos a volúmenes excesivos, el tabaquismo, el sobrepeso y la diabetes, además del deterioro paulatino por edad o traumatismos.
Desafíos
El precio del dispositivo médico de un implante coclear avanzado alcanza aproximadamente 36,000 dólares. A esto se suma el recambio de la parte externa cada 7 años (cuyo valor ronda el 50% del costo original), el mantenimiento continuo y periodos de rehabilitación lingüística de entre 2 y 4 años.
Frente a este escenario, el doctor explica que México ha comenzado a dar pasos clave en la atención integral de la salud auditiva como:
- Atención pública. Tras un rezago aproximado de 35 años en comparación con otros países, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) restableció programas de implante coclear y capacitación quirúrgica en unidades como el Centro Médico Nacional La Raza, Puebla (IMSS-Bienestar) y León, cubriendo la totalidad del costo para sus derechohabientes.
- Alianzas: Organizaciones como la asociación Amaoír han canalizado donativos y establecidos convenios con instituciones médicas como el Hospital ABC, el cual dona quirófanos y honorarios quirúrgicos para operar a niños de familias vulnerables y brindarles terapia de lenguaje.
Finalmente, el especialista sugiere un esquema de revisiones que abarque el tamiz neonatal al nacer, evaluaciones al ingresar a la primaria, al egresar de la preparatoria y audiometrías preventivas en adultos a los 45 y 60 años, complementadas con esquemas completos de vacunación y moderación en los niveles de volumen.



