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La inversión, base del crecimiento económico
La inversión productiva impulsa crecimiento económico, empleo, tecnología y competitividad; México requiere elevarla mediante infraestructura, políticas industriales, seguridad jurídica y fortalecimiento del T-MEC.

Opinión
La inversión en activos fijos o formación de capital es fundamental para sostener el crecimiento económico y social. Contribuye a la creación de empleos, a la modernización económica, a la transferencia de tecnología y a la disminución de la desigualdad económica entre regiones.
El éxito de los países asiáticos, con China como modelo, se explica por los montos crecientes de inversión. En China, la inversión representa el 42% del PIB, uno de los más altos del mundo. En un nivel similar se encuentran Vietnam, India, Indonesia y Corea del Sur. Como resultado, todos tienen un crecimiento económico alto, de entre 4 y 7%. También han sido los países que han elevado la participación de los países emergentes en el PIB mundial, del 13% en 1992 al 34% en 2024.
China ha tenido por tres décadas un superávit comercial, ha multiplicado por cuatro el tamaño de su economía y es el mayor exportador de productos en el mundo.
La base del éxito de estos países es la inversión creciente en activos fijos, la canalización de recursos hacia la producción manufacturera, las innovaciones tecnológicas y la internacionalización de sus economías.
La inversión en México por décadas no ha pasado de ser el 20% del PIB y, excepcionalmente, en algunos años del 25% del PIB. Es necesario elevarla.
En México, la inversión privada representa el 90% de la inversión total; el resto es inversión pública. El mejor registro de inversión privada ha sido en 2023, cuando representó el 21% del PIB.
Entre las propuestas para elevar tanto la inversión privada como la pública se encuentran las siguientes:
- Garantizar la seguridad jurídica, fortalecer los programas de educación y capacitación para desarrollar una fuerza laboral calificada, incentivos fiscales, facilitar los trámites y fomentar la colaboración entre el sector público y el privado.
- Aumento de la inversión en carreteras, puertos, aeropuertos y sistema de transporte ferroviario para conectar a las ciudades del Golfo de México con las ciudades que dan al Pacífico. Asimismo, interconectar las principales ciudades fronterizas.
- Diseñar políticas de desarrollo productivo. Esto significa promover políticas industriales y agrícolas que fomenten las ventajas competitivas. Sobresale la necesidad de crear una proveeduría nacional, que es clave en la política industrial.
- El primer proceso de revisión del T-MEC en este año puede interpretarse como la primera escala para su supervivencia dentro de su vigencia de 16 años. Esta escala puede fácilmente politizarse y vincularse a demandas más allá de lo suscrito en el acuerdo comercial. Esto conduce necesariamente a un esfuerzo de negociación para que beneficie a los países involucrados.
